Realicé la entrevista en una de sus tantas visitas a nuestro país para la revista Music Shop, publicada en año 2.000 en su número 53.
¿Podrías explicarnos la importancia del estudio del tambor en la batería?
“Cuando era más joven todos los bateristas que me gustaban eran Buddy Rich, Louie Bellson, Tony Williams, Billy Cobham. Todos ellos tienen una gran técnica y tocan con verdadera pasión. Cuando estaba en la secundaria trabajé con varios métodos de tambor y se hacían competencias entre los bateristas de las escuelas. Los jueces eran los grandes tambores de las sinfónicas o “drum corps”, tocábamos los ejercicios y te decían: 8 puntos en rulos, 9 en el paradiddle, 7 en flam taps, etc. También teníamos que tocar obras llenas de rudimentos con algunos pasajes realmente difíciles. Un poco más grande, comprendí que todo aquello fu una gran escuela para mí. Es bueno tener técnica, pero lo más importante es como utilizarla. Lo mejor que hay es tener dominio de los silencios, del espacio. Yo soy un gran fanático de Los Beatles, Rolling Stones, Led Zeppelin, Eagles, todos ellos con bateristas realmente sencillos. Considero que más importante que tener técnica, tocar fills o solos rápidos, es hacer que la gente baile. Sin ofender a nadie, la batería es el único instrumento capaz de hacer bailar. Sin ir más lejos… ¿Qué ocurre en África? La gente baila y canta al compás de los tambores. Para mí, lo mejor que puede suceder es que cuando yo toco un ritmo, la gente se ponga a bailar”.
¿Entonces habría que conseguir un balance entre técnica y feeling?
“Yo amo tocar cosas con rudimentos, amo tocar jazz, pero cuando toco swing tipo Glenn Miller, los padres dicen ¡Ohhhh! es fantástico mientras que los chicos se duermen (risas). Cuando toco en colegios secundarios, los temas que gustan a los chicos son de Van Halen o Aerosmith, se mueren todos. Todos bailan, todos se divierten, ese es el sentido de la música para mí. Lo más importante es tocar en función de la banda. Lo mismo ocurre con las letras, el vocalista no puede estar cantando y vos hacés un fill por toda la batería: ¡Brrrrrr! Hay que saber respetar el espacio y el tiempo de cada uno. Escucha el fill de Ringo en “Drive my car” durante la letra, es fantástico, ocupa el lugar que debe ocupar, no molesta a nadie. En síntesis, la técnica es importante pero hay que saber cuando usarla y cuando no”.
¿Qué concepto utilizás en el doble pedal?
“Hace mucho tiempo que toco doble pedal pero como recién decíamos, todo tiene que ser utilizado en el momento justo. Podés escuchar a músicos que dicen: Ah, doble pedal... Me compré uno para navidad (risas). Y como es juguete nuevo lo usan todo el tiempo. Imaginar tocar “Honky Tonk Woman” (canta) Cun, pá, cun, pá… Tucutucutucu… (risas), sinceramente suena horrible. Yo lo utilizo en los solos o en la canción que lo pida. Si viste mi video “Private Lesson” cuando tengo que interpretar frases por largo período de tiempo, comienzo con mi pierna izquierda porque está acostumbrado a tocar el hi hat. Cuando son frases cortas (semicorcheas) comienzo con la derecha porque está acostumbrada a tocar dos corcheas con el bombo y agrego las restantes con la izquierda, es mucho más fácil. También me gusta tocar frases alternando el izquierdo entre el pedal secundario y el hi hat, se pueden armar cosas muy interesantes”.
¿Qué podrías decirnos sobre la lectura musical?
Es muy importante. Yo he trabajado en un montón de bandas de sonido de películas, shows para televisión, jingles, y para hacer eso tenés que leer, y leer bien. Leer a distintas velocidades, cambios de tempo, diferentes métricas y dinámicas, esto es si querés dedicarte a ser músico de sesión. Hay algunos músicos que no necesitan leer para demostrar lo que son, Buddy Rich no leía, Dennis Chambers es otro que no lee y no podemos decir que no tocan (risas). A mí me aydó muchísimo la lectura, y si querés trabajar en los estudios, es absolutamente necesario”.
Sabemos que te gustan los ritmos latinos y que estudiaste con José Luis “Changuito” Quintana ¿Podrías contarnos tu experiencia?
“Seguro. No hablo español y Changuito no habla inglés, así que nos entendíamos muy bien (risas). Afortunadamente contábamos con Michito Sánchez como traductor, gran percusionista y amigo. Changuito es muy severo como profesor, es popular su mal carácter. Él te pasa los patrones, los movimientos a emplear y vos decías: Ok, lo estudio en casa y él dice: No, no, no… ¡Ahora!... Y uno comienza a transpirar porque no salen las cosas (risas). Es un excelente profesor, me ayudó mucho a comprender la esencia de la música cubana, un gran maestro”.
Esta pregunta es un poco personal. Creo que el solo que tocaste con Brandom Fields es uno de los mejores que escuché ¿podrías contarnos las ideas que te inspiraron?
“Muy agradecido por el reconocimiento. Cuando me mudé a Los Angeles fui a ver a mi baterista favorito que es Vinnie Colaiuta. Él es increíble porque toca todos los estilos bien: rock, pop, jazz, be bop, latino, todo lo que se propone lo toca bien. En el tema que mencionas “Brain Dance” (del álbum “The other side of the history”-1986), tomé todas cosas de Vinnie y de mis bateristas favoritos. Por ejemplo, la introducción es en el estilo de Alex Acuña, tomé cosas de Tony Williams; de Terry Bozzio y Vinnie saqué los quintillos de corcheas ya que ellos tocaron “The Black Page” de Frank Zappa, una de las piezas más difíciles llena de polirritmias y valores irregulares. Traté de combinar todas esas ideas con mi estilo, y el resultado está a la vista”.
¿Qué rescatás de los estilos de música en los cuales te viste involucrado?
“Acabo de editar un nuevo CD solista “Submarine” que fue grabado en el nuevo estudio de Steve Vai (Favorednations) y lo mejor que pudo sucederme es que Steve dijera: “Tocá lo que quieras”. En cualquier otro sello hubiese tenido que hacer un disco completo de rock, pop, fusión o lo que fuere. Mi estilo favorito es el pop – rock. En el disco canto tres temas y también toco trompeta en “No hay parqueo”. En otro tema toco tablas que las estudié algún tiempo. Me encanta tocar shuffle estilo Texas, el tema que toco con Steve está en 7/8, de todo un poco. Casi todo el disco lo grabé con una Mapex Orion, y en algunos temas con la más económica, la V series. Siempre estoy tratando de aprender de todos los estilos: músca étnica, afrocubana, de los bateristas de rock, de jazz, de la cultura africana. Amo todos los estilos de música y de quienes la ejecutan. Otro músico increíble es Stewart Copeland porque combinó inteligente el rock con el reggae y el ska. Santana es increíble, él es mexicano y puso toda la fuerza de la música latina en el rock. Tony Williams es la fusión perfecta dentro del jazz porque tomó el be bop de Miles Davis combinándolo con el rock de Jimi Hendrix y de ahí salió Lifetime. En fin, toda la música es verdaderamente excitante”.
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