Conceptos que transforman tu forma de tocar...

 

1. Respetar la música. Conocer los estilos y sus formas de interpretación.
El bossa nova, blues, cha cha cha, hip-hop, jazz, metal, mozambique, R&B, rock, rumba, samba, second line no son ritmos sino estilos de música y su interpretación, es el resultado de muchas décadas de desarrollo, evolución y cultura. Un entorno que debe ser entendido y estudiado.

2. Afinar el instrumento antes de cada práctica o toque. El sonido de tus tambores es tu sonido.

3. Escuchar todo el tiempo.
- Las grabaciones y actuaciones en vivo de todos los músicos. No hay peor baterista cómo aquel que solo escucha ritmos de batería…
- A los otros músicos con quienes tocamos prestando atención a su performance, y a la "conversación" musical que debemos conservar.
- A nosotros mismos. Grabar tu música a menudo. No confiar en los oídos tocando subjetivos, aprender a escuchar objetivos siendo completamente honesto con uno mismo.

4. Tocar para que los demás suenen mejor, uno suena mejor. Tocar trata de comunicar y hacer música colectivamente.

5. Transcribir las performances de otros músicos, estudiarlas, analizarlas, y probarlas por uno mismo.

6. Practicar para interpretar mejor la música, no más rápido, más fuerte o más complicado.

7. No pensar en "tocar la batería", pensar en hacer música. Escuchar las melodías, los solistas, las letras, y la forma musical de la canción o el arreglo.

8. Uno no es buen baterista enterrando la cabeza en libros de batería, aprendemos a tocar entendiendo los conceptos de interpretación, escuchándose a sí mismo y a los demás, centrándose en la música que se está aprendiendo y tocando. Nuestro principal desafío es convertir en música lo impreso, incorporando las ideas, conceptos y técnicas a nuestra propia forma de tocar.

9. La práctica per sé no es el objetivo, tocar es la meta. No practicar para mejorar la práctica, practicamos para mejorar nuestro estilo. Practicar en forma inteligente, teniendo objetivos musicales en cada jornada. Si no se practica musicalmente, no podemos tocar musicalmente.

10. El pad de práctica no es un instrumento. Es una herramienta para centrarse los aspectos técnicos, nunca debe ser considerado como sustituto de tocar la batería. El tacto, el tono, la musicalidad, la improvisación, los estilos, la sensación, el equilibrio, la dinámica, la interpretación y el desarrollo de la propia voz musical no pueden desarrollarse sobre una goma pegada a una madera.

11. No somos metrónomos, somos bateristas tratando de hacer música. Escuchar atentamente a los grandes bateristas, dónde la magia no está en la perfecta ejecución de las notas similar a un secuenciador, está en las "grietas". Muchos de nuestros referentes, ni siquiera tenían metrónomos... Se divirtieron practicando y tocando la batería musicalmente.

12. Un metrónomo NO puede mejorar tu tiempo. Tocar con músicos en vivo, sobre grabaciones, los conocidos play along, secuencias y loops harán mucho más para mejorar nuestro timing y musicalidad, que un click sin tono ni sensación. Aprender a depender del propio reloj interno natural. Si se usa incorrectamente, un metrónomo puede obstaculizar el desarrollo del tiempo y sensaciones naturales. Cuanto más se toque para la música, más nos desarrollamos como músicos, cuanto más se toque para un metrónomo, se desvía la atención en la música. No malinterpretar: un metrónomo es una valiosa herramienta de medición para comprobar los tempos y marcar el progreso, identificar las velocidades correctas para tocar diversos estilos desarrollar la capacidad junto a él para vivos o grabaciones, pero debemos aprender a confiar y desarrollar el propio tiempo y sentimiento musical.

13. La música no puede verse, no está en una página, un gráfico o una parte; debemos hacer música. Lo que no está en la página es más importante de lo escrito (Miles Davis). Deja de mirar la página y comenzar a escuchar. La música es auditiva no visual.

14. No tocar para impresionar a otros bateristas. Las personas que necesitas impresionar son los músicos con los que tocarás, y los impresionas tocando musicalmente. Recordar que ellos son quienes nos contratarán para los conciertos, giras y sesiones de grabación.

15. No intentar ser mejor que nadie, ser uno mejor. Hay mucho espacio para todos, desarrollar nuestro propio estilo y sonido.

16. Cantar lo que se toca; tocar lo que se canta. La parte más valiosa de tu cuerpo para ayudarte a mejor no son las manos o los pies, son nuestros oídos. Escuchar la música, las ideas e interiorizar la música y el feeling. Será más fácil tocar de esta manera.

17. Cuando estamos practicando, se practica; cuando estamos tocando, se toca. Hay pocas situaciones que sean más frustrantes que tocar con alguien que está practicando, sólo quiere el acompañamiento para experimentar y demostrar sus “licks”

18. Tocar la batería no ocurre en un universo separado. Las leyes de la física (sonido, gravedad, rebote, volumen, velocidad, masa, etc.) y la fisiología (cómo se mueve nuestro cuerpo, cómo funcionan nuestros músculos), se aplican a todo y a todos. A veces oigo explicar el agarre, el golpe, el rebote, el movimiento y el sonido de una manera completamente contraria a las leyes de la física y la kinesiología; en otras palabras, no inventar nuestras propias leyes de la naturaleza, y no ajustarse a propias nociones de cómo funcionan las cosas. Estudiar cómo se aplican a la batería. Cuestionar a todo el mundo de lo oímos o leemos, no inventar cosas superfluas y no permitir que otros lo hagan.

19. Las dinámicas deben utilizarse con sabiduría porque ayuda a colorear, dar forma y estructurar la forma de tocar.

20. La práctica no hace la perfección, hace la permanencia. Cualquier cosa que practiques es para tener habilidad, practica los errores y serás muy bueno, practica sin música y tocarás de esa manera. Practicar para desarrollar nuestro sonido, tacto, sentimiento, musicalidad, expresión, versatilidad, y la habilidad para escuchar y entender, y así tocaremos como músicos.

21. Seleccionar instrumentos musicales de calidad: tambores, parches, palos y platillos. Es mejor armar tu batería lentamente con un equipo de calidad que puedas comprar. Use equipo profesional manteniéndolo en perfectas condiciones: tambores afinados correctamente, platillos con buen sonido, y palos sin astillas o grietas.

22. Utilizar la pregunta "¿Qué pasaría si…?" "Qué pasaría si" es la pregunta que permite imaginar las posibilidades de lo que puede hacerse y llevarlo al próximo nivel y hacerlo propio. En otras palabras... Qué pasaría si intentara tocar de esta manera… Qué pasaría si afinara o armara mi batería de esa manera… Qué pasaría si invirtiera el palillo, etc. Tenemos la idea, usar la imaginación y desarrollar nuestra propia voz y estilo.

23. La música debe respirar. Los silencios son parte de la música. Intenta no llenar cada corchea, tresillo o semicorchea de la canción, los otros músicos con quienes tocamos tienen también cosas importantes que decir. Usar el espacio y el aire sabiamente. No llames la atención en la cantidad de notas, sino en la calidad de lo que se está tocando.

24. Tocar con otros músicos a menudo como sea posible. Rodéate de personas positivas con buenos hábitos que quieran mejorar como tú, y todos nos ayudaremos a crecer juntos.

25. Tocar con sentimiento. Cómo tocamos es más importante que se toca. Concéntrate en tocar para que la música se sienta bien y cobre vida.

26. Fills y solos, tal vez si, tal vez no. Si la música lo requiere, hacerlo, pero acorde al sentido de la música. No todas las canciones o arreglos requieren rellenos, y cuando se toquen, no tratar de impresionar a alguien, o a uno mismo, con lo que puede hacerse. En última instancia, los músicos con los que tocas, y que quieren tocar contigo, serán los jueces más importantes de tu interpretación.

27. Tocar dentro del volumen de la banda... no más fuerte...

28. No somos los primeros, ni seremos los últimos. Tocar la batería es una tradición centenaria con una magnífica historia. Aprender tanto de quienes nos han transmitido, para que podamos hacerlo en forma responsable, honesta y precisa a la próxima generación de bateristas.

29. No tocar a la misma velocidad. No se puede desarrollar una buena sensación en melodías lentas o rápidas, si nunca se practica a esos tempos. Variar los tempos de práctica. Recordar, sólo porque un ritmo, relleno o idea musical suene bien a 110 bpm, no significa que funcione a 80 o 175 bpm. Diferentes tempos requieren diferentes cosas para ser tocados y diferentes maneras de tocar.

30. Ninguno de nosotros nos graduamos. Todos somos " alumnos " del instrumento, y necesitamos aprender de por vida. Pienso que algunos de los mejores bateristas no son los que llevan más tiempo tocando, sino los que llevan más tiempo aprendiendo, y continúan aprendiendo a lo largo de toda su vida. Todos tenemos un potencial increíble cada vez que tocamos, y nuestra mayor limitación no es la falta de una técnica brillante o las deficiencias de nuestro equipo, sino la amplitud de nuestra imaginación. Mantengan la mente abierta para explorar su interminable capacidad de expresión a través de los tambores, y recuerden mantenerse frescos, creativos, únicos y estudiantes de por vida. Somos afortunados de haber encontrado algo que nos gusta tanto, y de formar parte de una gran hermandad de personas con ideas afines en todo el mundo que comparten nuestro entusiasmo y espíritu por el instrumento. Tomémonos el tiempo para aprender unos de otros y para ayudar a otros a través de este regalo que Dios nos ha dado.

¿Qué es el groove?

 

El groove es una de esas cosas que todos sienten, pero que cuesta explicar con palabras. En la batería, es, básicamente, la forma en que uno hace que el ritmo “camine”, que se sienta natural y que invite al cuerpo a moverse. Algunos sinónimos que suelen usarse son fluidez (cuando el ritmo fluye de manera natural), flow (muy común, incluso en castellano), cadencia (la manera en que el ritmo se desarrolla), “ritmo con onda” (en un registro más informal) o, según el contexto musical, términos como swing, “sabor” o pocket. Dos bateristas pueden tocar exactamente el mismo ritmo, pero uno sonar plano y el otro “tener groove”. La diferencia suele estar en micro variaciones del tiempo (ligeramente adelante o atrás del beat), en las dinámicas (notas más fuertes o más suaves) o en la articulación (la forma en que se golpea cada elemento). También es común caer en el error de pensar que más notas equivalen a un mejor groove. Como vemos, ninguna palabra puede reemplazar por completo. Podría decirse que el groove es una mezcla de fluidez, intención y pulso que hace que la música cobre vida. (Igual que mi perrito Groove, hace que la casa cobre vida)...

Émile Jacques - Dalcroze (1865 - 1950)

Investigando sobre las raíces del ritmo, hace algunos años me encontré con Émile Jaques-Dalcroze, a quien la historia reconoce como el primer educador en colocar al ritmo como elemento central del aprendizaje musical. A comienzos del siglo XX, desarrolló la euritmia (Eurhythmics), un método pedagógico revolucionario que propone aprender la música a través del cuerpo. Este enfoque sostiene que el ritmo se incorpora primero de forma física, no intelectual. En este sentido, Steve Gadd representa muy bien el concepto: evita tocar de manera mecánica y, en cambio, conecta profundamente su cuerpo con el ritmo. En una definición del autor, encontré la idea que estaba buscando. Desde entonces, para mí el groove es una instancia musical en la que todos los elementos que la componen están en perfecta armonía.

A mí me sirve. Espero que a vos también.

Groove custodia el DdC...

Novedades en el blog.

A partir de Abril ‘26, las nuevas descargas disponibles en este blog dejarán de ser gratuitas.
Durante mucho tiempo, este espacio fue sostenido desde la vocación, el compromiso y las ganas genuinas de compartir. Cada artículo, reflexión o aporte nacieron con la intención de acompañar procesos, brindar herramientas y generar una mirada transparente sobre el aprendizaje de la batería. Sin embargo, los tiempos cambian, y también las formas de valorar el trabajo. Crear contenido de calidad, pensado, probado y desarrollado desde la experiencia, requiere tiempo, energía y dedicación constante.

Por eso, a partir de ahora, empezamos un paso hacia adelante con un modelo basado en la colaboración nacional y popular. No como barrera, sino como forma de sostener y seguir mejorando lo que se ofrece. Mi idea no es dejar de compartir, sino hacerlo de una manera más equilibrada, donde quienes encuentren valor en este contenido puedan acompañar la continuidad. Si este espacio te aportó, te ayudó o te hizo ver la batería desde otro lugar, puedes ser parte de este sostén. Tu colaboración no solo permite que este proyecto siga creciendo, sino que también abre la puerta a nuevos contenidos, más profundos, más cuidados y comprometidos. Valorar el contenido también es una forma de respetar el trabajo que hay detrás. Construir una comunidad consciente implica, entre otras cosas, entender que lo que suma, también merece ser sostenido.

Pasará un gorra...

Las colaboraciones son por transferencia a las cuentas mencionadas en los posteos, enviando el comprobante de pago a mi Whatsapp, arreglamos el envío de tu conveniencia.

Dao drumming según el DdC...

El Dao Drumming es una práctica que integra ritmo, movimiento y conciencia corporal desde una mirada inspirada en la filosofía oriental. Como resultado de mi investigación, su esencia se nutre del Dao (Tao) como principio de armonía universal, donde todo fluye en equilibrio dinámico. En este enfoque, el cuerpo se convierte en instrumento y canal, permitiendo que el ritmo no solo se escuche, sino que también se habite.
Esta disciplina encuentra un fuerte vínculo con el Tai Chi, especialmente en su búsqueda de fluidez, presencia y conexión entre respiración y movimiento. Al igual que en el Tai Chi, cada gesto en el Dao Drumming surge de la relajación activa y la coordinación interna, evitando la rigidez y promoviendo un estado de atención plena.


Asimismo, el Dao Drumming se inspira en el concepto de Wu Xing (los cinco elementos: madera, fuego, tierra, metal y agua), entendiendo el ritmo como una manifestación de estos ciclos naturales. Cada patrón rítmico y cada dinámica corporal pueden asociarse a cualidades específicas de los elementos, generando una experiencia integral que conecta lo físico, lo emocional y lo energético.
De este modo, el Dao Drumming no es solo una práctica musical o corporal, sino un camino de exploración interna, donde el ritmo se transforma en un puente entre la naturaleza, el cuerpo y la conciencia.