Boleadoras Grooveras.

 

En el sondeo de una ejercitación acorde a mis intereses procurando un balance entre Horacio “El Negro” Hernández y su inamovible clave en pie izquierdo, mi experiencia estudiando el “New Breed II” (presenta muchos patterns quebrados), la influencia de las performances por los maestros Juan “Carlito” Mendoza, y Dave Dicenso más gustos musicales, “descubrí” que incorporando la polírritmia 4 contra 3 sobre un escenario “folklórico” con aires de zamba, representa un auténtico desafío en materia de concentración, interpretación y relación con el instrumento. En este plano buscamos el "groove" con una sensación rítmica fluida, integrando el tambor para crear patrones complejos, y musicales. Reservado para estudiantes disciplinados, pacientes y entusiastas, “Boleadoras Grooveras” exige el ajuste micrométrico de nuestras capacidades cuyos resultados son siempre positivos. El abordaje sobre este tema es similar a la tarea de un equilibrista que al caminar por la cuerda, necesita saber absolutamente todo sobre altura, espacio y dimensión para no trastabillar en nuestra labor…


Polirrítmias elementales (y no tanto).

 

Uno de los desafíos más interesantes que un músico puede experimentar es el desarrollo y dominio de los elementos polirritmicos. Con origen en la vida cotidiana del hombre tribal africano al conjugar canto, danza y tambores, es por carácter hereditario, el pilar rítmico de la cultura afroamericana. Dichas formas han cautivado el interés de compositores y arregladores sin diferenciar géneros ni épocas.
La polirritmia definida como “dos o más ritmos que pueden interpretarse simultáneamente” constituye una descripción algo incompleta que origina interpretaciones erradas. Por ejemplo, músicos jóvenes suelen relacionarla con la capacidad de realizar diferentes acciones con cada extremidad.
En el ámbito profesional y conforme a su función, las formas originadas en la polirritmia reciben distintos nombres como desplazamiento rítmico (rhythmic displacement), ritmos cruzados (cross rhythms), ritmos superpuestos (superimposed rhythms), o modulaciones métricas (metric modulations), etc. Aquí analizaremos algunas de sus fórmulas principales, pero dada la amplitud y densidad temática, es necesario reformular la definición del término:

Polirritmia es una relación matemática que permite a dos (o más) ritmos de distinta naturaleza (pares e impares, regulares e irregulares) ser interpretados simultáneamente sobre un mismo espacio de tiempo. Dicha integración es posible por la subdivisión que comparten ambas fracciones.

El radio polirritmico indica la cantidad de elementos a combinar. Por la multiplicación de sus cifras obtenemos la subdivisión compartida, como así también, el modo o método para reagrupar las figuras que posibilitarán la inserción del grupo artificial. La fórmula adoptada por el DdC para descifrar los radios polirritmicos consta de 5 pasos:



Bembé Groovy.


El término “bembé” tiene varios significados, desde la tradición espiritual afrocaribeña hasta la música popular actual. Originalmente, es una celebración religiosa de la cultura yoruba (santería) en Cuba y otras partes del Caribe. Es realizado para rendir homenaje a sus deidades (orishas) mediante cantos, bailes y toques de tambor. El “bembé” puede ser un ritual estrictamente religioso, o una fiesta "profana" y pública. La batería sobre este estilo es una adición algo reciente desarrollándose a finales de los 60 y principios de los 70 cuando en EE.UU. hacían lo mismo con el funk y el jazz-rock. Destaco la agrupación Los Van Van presentando nuevos rumbos con el extraordinario José Luis "Changuito" Quintana al combinar las tradiciones folclóricas cubanas con el funk. Estas músicas fueron propagándose más allá de sus fronteras religiosas influenciando a artistas como Chano Pozo, Dizzy Gillespie, Tito Puente, Carlos “Patato” Valdez, Los Muñequitos de Matanzas, Arsenio Rodríguez, Gonzalo Rubalcaba, Septeto Habanero, el Buena Vista Social Club y otros.

El maestro David Garibaldi (Tower of Power - Talking Drums) en su libro “Future Sounds” presenta una profunda investigación y aplicación del concepto matemático de permutación, siendo una herramienta increíblemente eficaz para componer nuevos ritmos. La permutación rítmica representa la posibilidad de alterar el orden o la secuencia numérica de los elementos sobre un conjunto establecido. Basado en el patrón tradicional, la idea es interpretarlo en tambor reemplazando cada una de sus figuras por el bombo en secuencias de una y dos notas. El sistema completa con dos constantes de ride (shuffle y desplazamiento ternario de 3 figuras), y variantes para el hi hat. Lo notable durante su desarrollo, el ADN africano del patrón permite percibir distintos “flashes” de ritmos presentes en los distintos estilos afroamericanos.


Consejos para los jóvenes estudiantes de música por Robert Schumann.

 

Robert Schumann (1810-1856) fue un destacado compositor, pianista y crítico musical alemán del Romanticismo, conocido por su música para piano y obras orquestales, como también por su estrecha relación entre música y literatura, siendo muy influyente en su vida y obra. Su carrera musical fue interrumpida por problemas de salud mental que lo llevaron a ser internado falleciendo a los 46 años. Muchos años atrás, mi mamá me obsequió un pequeño libro “Consejos para los jóvenes estudiantes de música” siendo un texto vigente para todos los días de la vida. Después de releerlo muchas veces, hay muchos consejos para poner en práctica. Me pregunté una y mil veces: ¿Qué hubiese ocurrido si Robertito hubiese sido mi profesor de batería? 

1. La educación del oído es lo más importante. Esfuérzate en seguida en reconocer los sonidos.

2. Debes tocar en forma aplicada los rudimentos y otras digitaciones, mucha gente cree que con esto pueden alcanzarlo todo, y pasan hasta su vejez haciendo diariamente muchas horas de ejercicios mecánicos; es como si uno se esforzase diariamente en pronunciar el abecedario cada vez más de prisa.

3. ¡Toca a tempo! La ejecución de algunos es como el paso de un borracho. No los tomes como modelo.

4. ¡No aporrees jamás la batería sin ton ni son! ¡Toca siempre con sentido!

5. Retardar y acelerarse son faltas igualmente graves.

6. Esfuérzate en tocar bien y cuidadamente con ritmos sencillos, es mejor que ejecutar mediocremente otros más difíciles.

7. Toca siempre en un instrumento perfectamente afinado.

8. No sólo debes dominar una pieza con tus pies y manos; debes también poderla tararear sin instrumento. Agudiza tu imaginación de manera que no sólo puedas retener en tu mente la melodía de una composición, sino también su armonía correspondiente. Procura, aunque tengas poca voz, amar las partituras sin ayuda de la batería; aumentará así la agudeza de tu oído musical. Si tienes una buena voz, no dudes un momento en cultivarla, considerándola como el más hermoso don que el cielo concede.

9. Debes llegar a comprender perfectamente una música leyendo la partitura.

10. Cuando toques no te preocupes de quién te oye. Toca siempre como si te escuchara un gran maestro.

11. Si alguien te trae una composición por primera vez para que la toques, léela enteramente antes de ponerte a tocar.

12. Cuando hayas terminado tus ejercicios diarios y te sientas cansado no te obligues a seguir trabajando. Es mejor descansar que trabajar sin gusto y sin ánimo.

13. No difundir las malas composiciones; al contrario, ayuda con toda tu energía a que desaparezcan.

14. No toques malas composiciones ni las escuches a no ser que te veas obligado a ello.

15. Deberás ir conociendo paulatinamente las obras más importantes de los grandes maestros.

16. No te dejes extraviar por el éxito que suelen tener los llamados grandes virtuosos.

17. El elogio del artista debe ser para ti de más valor que el de la muchedumbre.

18. Todas las cosas de moda pasan de moda, y si te dejas arrastrar por ellas, te convertirás en un snob al que nadie tomará en serio.

19. Tocar mucho en sociedad trae más perjuicios que ventajas. Ser condesciende con la gente, pero no hasta el punto de tocar nunca algo que desprecies internamente.

20. Busca entre tus compañeros a los que sepan más que tú.

21. Descansa de tus estudios musicales con lectura, pasear a menudo al aire libre.

22. Detrás de las montañas también vive gente. Sé modesto. Todavía no has inventado ni pensado nada que otros no hayan inventado y pensado antes, y aunque lo hubieras hecho, considéralo como un regalo de lo alto, que debes compartir con los demás.

23. El estudio de la historia de la música, ayudado por la escucha en grabaciones o en vivo de las distintas épocas y géneros, te curará rápidamente de toda vanidad y presunción.

24. ¿Qué quiere decir ser musical? Querido niño, lo principal es un oído fino, una comprensión rápida son cosas que vienen de lo alto, estas condiciones pueden cultivarse y acrecentarse, no encerrándose días enteros como un ermitaño para ejecutar estudios de mecanismo, sino manteniendo relaciones vivas y variadas con la música.

25. Atiende en seguida al sonido y carácter de cada instrumento; trata de grabar en tu oído su timbre peculiar.

26. ¡No descuides nunca el escuchar buena música!

27. Venera lo antiguo, pero abre tu corazón a lo nuevo: No tengas ningún prejuicio contra nombres que te sean desconocidos.

28. No juzgues una composición que acabas de escuchar por primera vez; lo que en un primer momento pueda agradarte no siempre será lo mejor. Los maestros deben estudiarse. Muchas cosas solamente son reveladas en la edad madura. Al juzgar las obras, distingue si se trata de obras de arte o si solamente tienden a divertir a los aficionados. Solidarízate con las primeras, y no te irrites contra las otras.

29. “Melodía”, es el grito de guerra de los aficionados; y verdaderamente una música sin melodía no es nada.

30. Si empiezas a componer, hazlo todo en tu cabeza. Sólo cuando tengas una pieza completamente lista pruébala en el instrumento. Si tu música te viene de dentro, si la sientes, entonces obrará igualmente sobre los demás. Si el cielo te ha dado una fantasía animada, te sentarás a menudo en horas solitarias ante el instrumento como hechizado querrás expresar tu armonía interior, y llegarás a sentirte como transportado a un círculo mágico, más misteriosamente cuanto menos conocido te sea el reino de la armonía. Son esas las horas más felices de la juventud. Guárdate, no obstante, de abandonarte demasiado a una inclinación que te llevaría a derrochar tu fuerza y tu tiempo como quien dice en sombras chinescas. El dominio de la forma, el poder para dar una clara conformación a tus pensamientos, sólo lo obtendrás a través de los firmes signos de la escritura. ¡Así pues, escribe más que dedicarte a ensoñar!

31. Esfuérzate en conocer la vida lo mismo que las otras artes y ciencias. Las leyes de la moral son también las del arte, con la aplicación y la perseverancia llegarás cada vez más alto.

32. Sin entusiasmo, nada puede llevarse a término en el arte.

33. El arte no existe para obtener riquezas. Procura ser un artista cada vez mayor; todo lo demás vendrá solo.

34. Sólo cuando la forma te sea completamente clara comprenderás el espíritu.

35. El aprender no tiene fin.