Akira Jimbo


En su única visita a nuestro país días antes de su clínica en Buenos Aires, la entrevista fue publicada en la revista Music Shop, publicada en año 1.999 en su número 40.

Cuéntanos un poco de tu carrera musical…

“Comencé en 1980 tocando en una banda japonesa de fusión llamada Casiopea. Estuve con ellos por espacio de 10 años y luego decidí trabajar como músico free lance. Paralelamente, comencé a brindar clínicas por distintos países patrocinado por Yamaha. Gracias a estos viajes tengo editados cuatro videos de batería, y también participé en el Zildjian Day Japan junto a Dave Weckl”.

También sos compositor…

“Sí, he compuesto y arreglado para muchos artistas de mi país, música de películas, etc. Tengo cuatro cd´s solistas: “Cotton, Palette, Slow boat y Lime Pie donde compuse todos los temas”.

Como fue tu formación musical…

“Soy autodidacta”.

Pero en tus videos no parace que lo seas…

“(se ríe). Sí, soy autodidacta. En Japón no había escuelas ni libros para estudiar. Comencé a tocar un poco tarde a los 17 años. Mi mayor influencia y héroe es Steve Gadd. Cuando lo ví por primera vez en Japón me enamoré de su estilo tan particular y su técnica. Después de verlo decidí qué hacer en mi vida”.

Volviendo a tus videos, noté que te gusta mucho la música latina…

“Sí, es fantástica la energía que produce esa múaica”.

¿Podrías describir tu equipamiento?

“Este es mi set actual porque nunca sé lo que usaré mañana, siempre estoy indagando en nuevas cosas. Uso una batería Yamaha Beech Custom con bombo de 22”; toms de 10”; 12”, 14” Y 16”. El tambor es el Akira Jimbo Model de 13” x 7”. Soy endorser de Zildjian: Hi hats A custom de 13”; médium ride K Constantinople de 20”; crash A custom de 17” y médium thin crash Avedis de 19”. Oriental splash de 8”, K de 10”, China K de 18” y para efectos Azuka de 15”. Parches Remo: Power Stroke 3 en bombo, en tambor Ambassador coated, y Ambassador clear como batidores y Diplomat como resonadores en toms. Palillos Vic Firth signature Akira Jimbo que son muy nuevos y están por salir al mercado. Pedales Yamaha y utilizo Yamaha DTX como módulo trigger y pads como puede observarse en los videos”.

Hablemos de tu tambor signature…

“Es un tambor muy cálido cuando tocas suave, y muy agresivo con volumen. Las 7” pulgadas de ancho permiten una gran resonancia, también es producto que tiene aros de madera. El aro tiene 19 capas de maple y el casco es de birch”.

¿Practicas todos los días? ¿Qué ejercicios realizas?

Practico todos los días, amo practicar. No tengo una rutina específica de estudio, trabajo en las cosas que necesito. Por ejemplo, ahora estoy muy ocupado con la programación de triggers porque estoy componiendo música especial para batería. Hago ejercicios de independencia en los cuatro miembros, los ritmos latinos ayudan mucho a la coordinación”.

¿Un consejo para quienes se inician?

“La batería es un instrumento que requiere mucho despliegue físico, y por esto se necesita tiempo para avanzar. Se necesita mucha pasión, pero creo que la alegría de tocar es lo más importante. Muchos bateristas usan su cerebro a la hora de tocar, pero tienes que usar la cabeza sólo para practicar. Cuando estás en el escenario frente a la audiencia hay que tener feel y pasarla bien. Es simple”.

Richie "Gajate" García


Entrevista en su primera visita a nuestro país en instantes previos al primer Sabian Show, publicada en la revista Music Shop, publicada en año 1.999 en su número 40.

Tu producto más popular es el Gajate bracket ¿Cómo surgió la idea?

“Estaba acostumbrado a tocar con muchos percusionistas, y en un trabajo en un hotel tuve que tocar congas junto a un baterista. Había partes musicales que necesitaban cencerro además de las congas. Así que junté un pedal, pedazos de madera y construí el primer prototipo (risas). Hablé con la gente de Latin Percussion y salió al mercado. El mío fue el primer modelo, ahora otras compañías lo tienen. Al principio fue algo raro, ahora es más popular”.

¿Cuándo videos tenés publicados?

“Tengo dos. Los mismos son de nivel principiante e intermedio con algunos ejercicios avanzados, se llaman “Adventures in Rhythm” Partes 1 y 2. Uno cubre congas, y el otro es de timbales (timbaletas) y accesorios. Tengo otros productos que he diseñado, tres de ellos con Sabian. El primero es el ride “El Salsero” que corresponde a la línea Signature series. El segundo es “El Rayo” que es un platillo con sonajas donde puede usarse con los timbales o sobre el tambor de la batería emulando un sonido electrónico. El tercero es “La cáscara”, muchas veces debes tocar al costado del tom de piso pero en realidad estas dañando al tambor. Diseñé este elemento de metal para fijar en el tom de piso para que puedas tocar tranquilo con un sonido más parecido al timbal. Tengo dos cd´s para computadora con loops de percusión para compositores”.

Para aquellos que deseen estudiar música latina ¿Cuáles serían los fundamentos que deben aprender?

“Primero todo músico que quiera aprender sobre música afrocubana debe aprender el concepto de clave. Si no entiendes este concepto, nunca vas a poder tocar con el feel correcto. Hay que aprender funciona en la música. Se aprende al escuchar porque todos los patrones de congas o timbal están fundamentados en la clave. Cuando los bateristas practican lo hace con el metrónomo (señala tic, tic, tic) eso solamente te da el tiempo, mientras que la clave te da el tiempo y el sabor que la música lleva. En segundo lugar, hay que entender cada instrumento de la orquesta de salsa. Por ejemplo, el corazón del ritmo latino es la conga mientras que en el rock es la batería entonces el percusionista se convierte en decorador. En lo latino el que manda es la conga en el “afinque” (groove) y en el sabor. El bongosero tiene dos funciones: él que toca bongó es como decir el soprano y el ato en el rango de sonidos. Toca junto al “sonero” (cantante) manteniendo una conversación, pero después tiene que cambiar a la campana (cencerro) de mano para llevar la música a otro nivel. La magia de la música latina está en la repetición del patrón. Si uno tira golpes alazar se pierde el afinque. El timbalero es como el baterista, marca el tiempo con la cáscara, toca platillos, cencerros y fills. Todos tienen que entender el trabajo de uno a otro, cuál es su función para no estar peleando o chocando con la música. Uno de los grandes problemas existentes es que todos aprenden técnica de conga, pero no como se afinca con la clave. Cuando entienden el sentido de la clave, es como una enfermedad que no piensa irse (risas)”.

Hablemos de técnica de congas…

“Existe lo que llamo vieja y nueva escuela. La vieja es de conguerso como Mongo Santamaría, Armando Peraza donde se toca muy sencillo sin añadir redobles o cosas así. La nueva es la que nace a partir de José Luis “Changuito” Quintana o Giovanni Hidalgo incorporando rudimentos de tambor a las congas. Además, Giovanni es la persona más fuerte que he visto, puede tocar 45 minutos a todo volumen, en cambio yo toco 5 minutos y me tienen que dar oxígeno… (risas).

¿Cuál sería tu consejo para los bateristas y percusionistas?

“Todo baterista tiene que aprender algo de conga, y todo conguero debe aprender algo de batería porque los dos instrumentos son el corazón de la música, y si uno entiende lo que hace el otro trabajando juntos, es como un feliz matrimonio sin tirarse palos el uno al otro (risas). Para empezar a tocar música latina yo recomendaría una conga porque cuando uno empieza a oír el “tumbao”, uno entra en sabor”.

Dom Famularo


Entrevista en su primera visita a nuestro país en instantes previos al primer Sabian Show, publicada en la revista Music Shop, publicada en año 1.999 en su número 40.

Sabemos que estudiaste con grandes nombres…

“Si, sí, sí. Soy un hombre muy afortunado en la vida, ya que tuve excelentes maestros en el momento justo. Comencé a estudiar con Ronnie Benedict que me enseñó toda la base de los rudimentos de tambor; con Al Miller que era un excelente maestro de drum corps; Joe Morello, Jim Chapin, Roy Burns, Louie Bellson, Shelly Manne. Todos ellos increíbles maestrso en el momento justo. Cuando me daban clase, yo trataba de robarles toda la información posible (risas)”.

Dado que estudiaste con Jim Chapin, ¿podrías hablarnos de la técnica Moeller?

“La semana pasada en mi casa de Long Island, organicé una fiesta para celebrar el cumpleaños N° 80 de Jim. Setenta bateristas de distintos lugares de EE. UU. Vinieron a homenajearlo, fue una gran fiesta. Jim estudió con Sanford Moeller en 1938. He tenido la suerte de vivir cerca de su casa, pasábamos mucho tiempo juntos estudiando y analizando la técnica Moeller. Muchos años atrás en las bandas de marcha, podíamos ver a sus integrantes utilizar esta técnica. Es una técnica para tener más fuerza, mayor volumen. Los bateristas de rock precisan conocer la técnica Moeller para adquirir mayor contundencia, y porque la técnica hoy es más importante que 100 años atrás. La técnica consiste en tener la muñeca completamente suelta y relajada, realizando el movimiento de arriba hacia abajo, muy similar a los cowboys arrojando el lazo. He producido un video para la Warner Bros, un tributo, un agradecimiento a Jim llamado “Speed, Power, Control & Endurance” (velocidad, fuerza, control y resistencia) donde él explica y enseña la técnica Moeller. Yo recomiendo este video a todos los bateristas de rock, y en el momento que Jim lo grabó tenía 75 años. Cuando mis alumnos me piden que les enseñe a tocar más fuerte, yo les digo que compren el video, pero ellos creen que no comprendo lo que me piden o que estoy equivocado, porque el tipo es viejo (risas). Comparo la técnica Moeller con la potencia turbo en un auto. No siempre manejo con el turbo puesto, sino que lo utilizo cuando necesito más poder y velocidad”.

¿Cuál es tu concepto sobre técnica para doble bombo?

“Me gusta pensar que mis pies son una extensión natural de mis brazos. Recomiendo a todos que no se encasillen en el trabajo tradicional de los pies, sino que traten de ver más allá de lo que hay adelante y realizar distintos ejercicios para las manos con los pies. El primer paso es escuchar la idea rítmica, el segundo paso es descubrir la técnica. Traté de unificar ideas adaptando el concepto de las manos traducido hacia los pies, ya que manos y pies hablan el mismo idioma. Tengo un nuevo libro que está por salir a la venta que se llama “It’s your move” (algo así como “es tu movida”, o “hacé la tuya”) donde explico todos estos conceptos”.

Sabemos que sos un músico creativo, combinando elementos el jazz, rock y otras músicas del mundo ¿Cuál es tu enfoque?

“Vivo en Long Island que está a una hora de Nueva York, y para sobrevivir allí dado que es una ciudad muy cosmopolita, hay que tocar todos los estilos de música. Cuando el teléfono suena puede ser un trabajo para tocar rock, jazz, big band, clásico, fusión, dance, casamientos, cualquier cosa. Crecí con amigos latinos, franceses, alemanes, árabes, etc. Esto no solamente influye, sino que cuando viajo por esos países me siento muy cómodo”.

¿Podrías contarnos de tu trabajo como director educativo de Sabian?

“He tenido el honor que la industria de percusión de E.U.A me haya dado el título de Embajador de la Batería, que es maravilloso. En Sabian soy el director educativo y tengo la responsabilidad de viajar por todo el mundo, conocer músicos, organizar clínicas, ayudar a eventos como el que vamos a tener en Buenos Aires. Realizar grandes shos de bateristas, hablar con grandes maestros, tocar y compartir escenarios Richie “Gajate” García, Jojo Mayer, Terry Bozzio, Will Calhoum, Chester Thompson, Virgil Donati todos excepcionales bateristas. Es una oportunidad que tengo para unir el espíritu de los bateristas en el mundo entero, porque los bateristas somos mejores personas. El mejor maestro que tuve en mi vida es viajar”.

Mi cara de "Dale Trapito... Sacá de una vez", lo dice todo...

Phil Maturano

 

Esta entrevista fue publicada en el portal informático Drumsweb en el año 2.008.

Nacido en New York de padres argentinos, Phil es uno de los referentes más importantes del “latin drumming”. Sus conceptos son estudiados por músicos del mundo entero a través de sus métodos y publicaciones en las revistas especializadas más importantes (Modern Drummer; Stick It), comparte escenarios con Vinnie Colaiuta; Steve Smith, y Jojo Mayer por nombrar algunos. Artista de Taye Drums; Anatolian Cymbals; Regal Tip Sticks, y Hudson Music organiza los seminarios “Drummer’s Intensive Day”; y lidera su propia banda Phil Maturano Quartet que nos visitará en febrero. Este es un resumen del encuentro que mantuvimos con Phil en su casa familiar de Lomas de Zamora, y dado que la pasamos muy bien, quedó la puerta abierta para futuras charlas para conocer las actividades de este profesional.

¿Cómo comenzó todo?

Todo mi entorno familiar siempre estuvo rodeado de música, mis padres y un tío baterista hicieron que haya sido un proceso natural en mí. La atmósfera con los temas de los grandes del jazz, ayudaron a descubrir la pasión por la música. A los 13 años comencé a estudiar los rudimentos en la banda de marcha de la escuela (Junior High School), y como ya tenía batería en mi casa, nos divertíamos muchísimo con los amigos del barrio tocando rock y funk.

¿Quién fueron tus maestros?

Mi primer profesor fue Roy Mc Curdy a quien vi por primera vez tocar con el flautista Sam Most. Quedé realmente impresionado por su toque en la batería, comenzando a seguirlo por todos lados para que me enseñe. Bajo su guía, Roy me educó en el lenguaje artístico del jazz. Tuve también maestros como Murray Spivack y Roy Burns, y a los 20 años, ingreso al PIT (Percusión Institute of Technology) siendo una increíble experiencia en aquellos años. Al graduarme, Steve Houghton que ocupaba el cargo de Dean of Curriculum (Jefe de Cátedra) me ofrece enseñar a jóvenes principiantes en los cursos de verano (Summer Camp). Gracias a mi desempeño llega la oportunidad de sumarme al staff docente del PIT, tarea que realicé por espacio de 10 años.

¿Y fuera del PIT que ocurría?

Antes de graduarme, deambulaba por locales de Los Angeles para escuchar las orquestas de salsa. Comencé a tocar en algunos combos que si bien no eran muy profesionales, son experiencias que sirven para crecer. Son pasos chicos que a la vez son gigantes, y eso alcanzó para que mi nombre comience a sonar en el circuito de LA. Tuve el placer de tocar y grabar con artistas de la talla de Sam Most; Emil Richards; Scott Henderson; Luis Conte; Freddie Ravel; Yuri Goloubev & Russian Jazz Quartet; Hugomigo; Louis Clark; Mare Lennon; Leisinger; Maynard Ferguson; Billy Child; Clair Fischer; Strunz and Farah; Barry Manilow, Abe Laboriel; Sandro Albert; Bob Shepard; Donald Harrison; Conte Condole; Don Menza; The Don Menza Big Band y Ray Blue.

Tus dos libros son espectaculares… ¿Cómo nacen en la mente de PM?

Gracias. Al comenzar a dar clases Joe Porcaro (padre de Jeff) me ayudo muchísimo dentro de PIT, dado que pasé de dar alguna clase a tener horas de cátedra cinco días a la semana. Trabajando en los ensambles de big Band, talleres de lectura o en la instrucción personal, observé que muchos chicos tenían dificultades para interpretar figuras básicas. Entonces, con una máquina de ritmos preparé unos ejercicios muy simples grabándolos en cassette. Hice uno, dos, tres cintas y los pedidos de los alumnos fueron creciendo, con resultados posteriores más que satisfactorios. Así comenzó a gestarse “Working The Inner Clock” una herramienta eficaz en la integración del baterista con la música.

En el circuito de LA observé que muchos bateristas podían tocar los patrones de musica latina en general" (Brasilero - afro cubano - Colombiano etc.); pero faltaba el condimento más importante: el sabor. Entonces, me propuse escribir un material que ayude a comprender el tema. Luis Conte fue la persona que más me influenció y Efraín Toro (todo un entendido), también me ayudó mucho en la realización. "Latin soloing for the Drumset" es un trabajo para conocer la estrecha relación existente entre los ritmos binarios y ternarios dentro del género. El Tumbao del bombo que se tocaba en una época en salsa es muy parecido a patrones de chacarera… Llevó 10 años escribirlo, investigaciones, charlas con gente de musicología de la UCLA y otras universidades, estudiar la música africana… Sangre y sudor.

¿Cómo se complementa el DVD “Afro Cuban Drumming” al libro?

Si hubiese podido editar el libro como yo quería, sería gigante… (Risas). Al reducir el contenido muchos temas quedaron afuera, por ejemplo: Conocer las partes que integran la percusión, los ritmos de las congas, bongó, campanas, etc. Esto no podría haberlo logrado sin la ayuda incondicional de Roland Peil; Alfredo Garrido; Renis Mendoza y Krischan Frehse.Entender el trabajo del baterista dentro del ensamble, que tocar cuando estos músicos están presentes o no. Un capitulo especial esta dedicado a la relación binario – ternario que hablábamos antes, sistema que denominé RTS – Related Time Shifting, el lenguaje “secreto” del latin drumming.

¿Qué es el Drummer’s Intensive Day?

En mi adolescencia no teníamos un fácil acceso a los músicos para que enseñen y expliquen el arte de la batería. La idea es poder ayudar a los bateristas del mundo entero con sus necesidades, un colegio rotativo como un intercambio baterístico cultural. Hemos estado en Londres, Alemania, EE:UU junto a Pat Petrillo, Clayton Cameron, Cliff Almond; Pete Lockett…

¿Qué orientación le dan al seminario?

Dura 6 a 8 horas, tiempo suficiente para ver mucho. En una clínica sube un tipo, toca dos horas, responde algunas preguntas y se va. Nosotros tratamos que el oyente toque y nos comunique cuales son sus problemáticas e intereses. La gente que me acompaña son docentes muy experimentados, dándose cuenta con escuchar 10 minutos lo que el alumno tiene que estudiar por los próximos 6 meses.

¿Proyectos de PM?

Me encuentro trabajando en la segunda parte del “Working the inner clock” que saldrá en DVD. Sería un sueño realizar el Drummer`s Intensive Day en Argentina ya que la mitad de mi corazón pertenece aquí, donde noto una pasión y amor por la batería realmente conmovedor. La pasaremos muy bien seguramente… Lo real es que en Febrero nos presentaremos con mi banda Phil Maturano Quartet junto a Matthew Fries (piano); Phil Palombi (bajo) y Alejandro Demogli (guitarra). Los días 12 y 13 en Thelonious; el 14 en Jazz & Pop; el 15 en Ciudad Vieja (La Plata); terminando el 16 con otro show en Jazz & Pop.

Gregg Bissonette

 

Realicé la entrevista en una de sus tantas visitas a nuestro país para la revista Music Shop, publicada en año 2.000 en su número 53.

¿Podrías explicarnos la importancia del estudio del tambor en la batería?

“Cuando era más joven todos los bateristas que me gustaban eran Buddy Rich, Louie Bellson, Tony Williams, Billy Cobham. Todos ellos tienen una gran técnica y tocan con verdadera pasión. Cuando estaba en la secundaria trabajé con varios métodos de tambor y se hacían competencias entre los bateristas de las escuelas. Los jueces eran los grandes tambores de las sinfónicas o “drum corps”, tocábamos los ejercicios y te decían: 8 puntos en rulos, 9 en el paradiddle, 7 en flam taps, etc. También teníamos que tocar obras llenas de rudimentos con algunos pasajes realmente difíciles. Un poco más grande, comprendí que todo aquello fu una gran escuela para mí. Es bueno tener técnica, pero lo más importante es como utilizarla. Lo mejor que hay es tener dominio de los silencios, del espacio. Yo soy un gran fanático de Los Beatles, Rolling Stones, Led Zeppelin, Eagles, todos ellos con bateristas realmente sencillos. Considero que más importante que tener técnica, tocar fills o solos rápidos, es hacer que la gente baile. Sin ofender a nadie, la batería es el único instrumento capaz de hacer bailar. Sin ir más lejos… ¿Qué ocurre en África? La gente baila y canta al compás de los tambores. Para mí, lo mejor que puede suceder es que cuando yo toco un ritmo, la gente se ponga a bailar”.

¿Entonces habría que conseguir un balance entre técnica y feeling?

“Yo amo tocar cosas con rudimentos, amo tocar jazz, pero cuando toco swing tipo Glenn Miller, los padres dicen ¡Ohhhh! es fantástico mientras que los chicos se duermen (risas). Cuando toco en colegios secundarios, los temas que gustan a los chicos son de Van Halen o Aerosmith, se mueren todos. Todos bailan, todos se divierten, ese es el sentido de la música para mí. Lo más importante es tocar en función de la banda. Lo mismo ocurre con las letras, el vocalista no puede estar cantando y vos hacés un fill por toda la batería: ¡Brrrrrr! Hay que saber respetar el espacio y el tiempo de cada uno. Escucha el fill de Ringo en “Drive my car” durante la letra, es fantástico, ocupa el lugar que debe ocupar, no molesta a nadie. En síntesis, la técnica es importante pero hay que saber cuando usarla y cuando no”.

¿Qué concepto utilizás en el doble pedal?

“Hace mucho tiempo que toco doble pedal pero como recién decíamos, todo tiene que ser utilizado en el momento justo. Podés escuchar a músicos que dicen: Ah, doble pedal... Me compré uno para navidad (risas). Y como es juguete nuevo lo usan todo el tiempo. Imaginar tocar “Honky Tonk Woman” (canta) Cun, pá, cun, pá… Tucutucutucu… (risas), sinceramente suena horrible. Yo lo utilizo en los solos o en la canción que lo pida. Si viste mi video “Private Lesson” cuando tengo que interpretar frases por largo período de tiempo, comienzo con mi pierna izquierda porque está acostumbrado a tocar el hi hat. Cuando son frases cortas (semicorcheas) comienzo con la derecha porque está acostumbrada a tocar dos corcheas con el bombo y agrego las restantes con la izquierda, es mucho más fácil. También me gusta tocar frases alternando el izquierdo entre el pedal secundario y el hi hat, se pueden armar cosas muy interesantes”.

¿Qué podrías decirnos sobre la lectura musical?

Es muy importante. Yo he trabajado en un montón de bandas de sonido de películas, shows para televisión, jingles, y para hacer eso tenés que leer, y leer bien. Leer a distintas velocidades, cambios de tempo, diferentes métricas y dinámicas, esto es si querés dedicarte a ser músico de sesión. Hay algunos músicos que no necesitan leer para demostrar lo que son, Buddy Rich no leía, Dennis Chambers es otro que no lee y no podemos decir que no tocan (risas). A mí me aydó muchísimo la lectura, y si querés trabajar en los estudios, es absolutamente necesario”.

Sabemos que te gustan los ritmos latinos y que estudiaste con José Luis “Changuito” Quintana ¿Podrías contarnos tu experiencia?

“Seguro. No hablo español y Changuito no habla inglés, así que nos entendíamos muy bien (risas). Afortunadamente contábamos con Michito Sánchez como traductor, gran percusionista y amigo. Changuito es muy severo como profesor, es popular su mal carácter. Él te pasa los patrones, los movimientos a emplear y vos decías: Ok, lo estudio en casa y él dice: No, no, no… ¡Ahora!... Y uno comienza a transpirar porque no salen las cosas (risas). Es un excelente profesor, me ayudó mucho a comprender la esencia de la música cubana, un gran maestro”.

Esta pregunta es un poco personal. Creo que el solo que tocaste con Brandom Fields es uno de los mejores que escuché ¿podrías contarnos las ideas que te inspiraron?

“Muy agradecido por el reconocimiento. Cuando me mudé a Los Angeles fui a ver a mi baterista favorito que es Vinnie Colaiuta. Él es increíble porque toca todos los estilos bien: rock, pop, jazz, be bop, latino, todo lo que se propone lo toca bien. En el tema que mencionas “Brain Dance” (del álbum “The other side of the history”-1986), tomé todas cosas de Vinnie y de mis bateristas favoritos. Por ejemplo, la introducción es en el estilo de Alex Acuña, tomé cosas de Tony Williams; de Terry Bozzio y Vinnie saqué los quintillos de corcheas ya que ellos tocaron “The Black Page” de Frank Zappa, una de las piezas más difíciles llena de polirritmias y valores irregulares. Traté de combinar todas esas ideas con mi estilo, y el resultado está a la vista”.

¿Qué rescatás de los estilos de música en los cuales te viste involucrado?

“Acabo de editar un nuevo CD solista “Submarine” que fue grabado en el nuevo estudio de Steve Vai (Favorednations) y lo mejor que pudo sucederme es que Steve dijera: “Tocá lo que quieras”. En cualquier otro sello hubiese tenido que hacer un disco completo de rock, pop, fusión o lo que fuere. Mi estilo favorito es el pop – rock. En el disco canto tres temas y también toco trompeta en “No hay parqueo”. En otro tema toco tablas que las estudié algún tiempo. Me encanta tocar shuffle estilo Texas, el tema que toco con Steve está en 7/8, de todo un poco. Casi todo el disco lo grabé con una Mapex Orion, y en algunos temas con la más económica, la V series. Siempre estoy tratando de aprender de todos los estilos: músca étnica, afrocubana, de los bateristas de rock, de jazz, de la cultura africana. Amo todos los estilos de música y de quienes la ejecutan. Otro músico increíble es Stewart Copeland porque combinó inteligente el rock con el reggae y el ska. Santana es increíble, él es mexicano y puso toda la fuerza de la música latina en el rock. Tony Williams es la fusión perfecta dentro del jazz porque tomó el be bop de Miles Davis combinándolo con el rock de Jimi Hendrix y de ahí salió Lifetime. En fin, toda la música es verdaderamente excitante”.

Nicko McBrain


Realicé la entrevista en la previa de su segunda clínica en Buenos Aires para la revista Music Shop, publicada en el año 2.001 en su número 64.
 
Nicko, a través de tus trabajos hemos apreciado un concepto muy particular en la batería ¿Podrías definirnos tu estilo de tocar?

“He realizado algunos cambios en mi estilo, no te olvides que soy un hombre viejo… (risas). Prácticamente desde que ingresé a Iron Maiden en 1982, la banda no ha tenido más de tres meses en giras y grabaciones. Esos tiempos de descanso me han servido para ver algunos cambios. Vos conocés la música de Maiden, la energía y el volumen que demanda. En el último tiempo había comenzado a sentir molestias sobre todo en mi brazo izquierdo donde para conseguir un buen volumen sobre el tambor, sacaba un movimiento que nacía detrás de la espalda. Imaginate que después de dos horas y media de show, mis brazos quedaban agotados con los codos dolidos donde precisaba hielo para calmarlos. Para remediar esto, comencé a chequear mis movimientos y a practicar algunos conceptos de rebote dónde la muñeca tiene mayor participación. El resultado ahora es un golpe más equilibrado con el mismo volumen, pero más relajado. En vez de “tirar” el golpe, le “saco” el golpe al tambor (N. de R: conceptos básicos del Free Stroke). También practico técnica de dedos sobre todo en la izquierda que permite tocar más variaciones en el tambor, mientras la derecha puede realizar distintas frases por el resto de la batería. Procuro trabajar conceptos ambidextros en las manos, ayudando muchísimo a equilibrar el trabajo y el desarrollo de las manos. Trabajo algunos rudimentos, pero el que más me gusta es el 1y 1 (singles strokes) porque lo considero el más excitante a la hora de tocar, y lo hago de diversas formas. Por ejemplo, entre mano derecha y bombo. Antes de ingresar a Maiden tocaba mucho blues y rhythm ‘n bluea y eso te da un swing especial, único muchos más cuando se toca en tiempos lentos donde el espacio entre pulsos es mucho mayor que requiere mucha concentración”.

Examinando tu estilo, también noto una preferencia de conducir ritmos en el ride antes que en hi hat. ¿Esto es verdaderamente así?

“Depende mucho de la dinámica de la música como lo hago en “Wasting love” del disco “Fear of the dark” que en medio de los coros voy del hi hat al ride o viceversa. Siempre manejo los timbres y las dinámicas de acuerdo a la canción, pero la intención es mantenerse “light” en ese aspecto. Feel pesado, pero con musicalidad”.

Hablemos de tu técnica de bombo…

“Para explicar mi técnica de bombo, solo necesito dos palabras: Steve Harris (risas). Él es un bajista que toca frases fuera de lo normal en su intrumento, requiriendo mucha precisión e inspiración de mi parte. Yo uso un pedal simple DW 5000 con el mazo bien alto (N. de R: Nicko usa bombo de 24”), y lo utilizo con el máximo de tensión posible para obtener mayor respuesta, impacto y velocidad. Toco siempre con el talón levantado (heel up), y en situaciones que demandan tocar semicorcheas a velocidad interesante, lo que hago es retraer el pie un poco más al centro del pedal donde lo puedo controlar mejor. Por ejemplo, en “The Trooper” (canta el ritmo) uso una combinación de figuras donde si no tuviese el pedal como lo describí, sencillamente no lo podría tocar”.

¿Siempre te gustaron los sets grandes de batería?

Siempre, pero todo tiene una lógica. En mi set actual de Premier Signia Marquis uso toms de 6”; 8”; 10”; 12”; 13”; 14”; 16” y 18”. Lo mismo ocurre con los platillos Paiste. Utilizo combinación de las series Signature, Dimensions, 2002 y Rude: Splashes de 10”; 11” y 12”, Mega Bell cup de 13”, power crashes de 15”; 16”; 17”, 18”; 19” y 20” (x2), Full crash de 22”, Heavy China Type de 18” y 20”, Power bell ride de 22” y Sound Edge hi hats de 15”. Esto permite tener todas las alturas disponibles en el instrumento, desde lo más agudo a lo más grave. Me gusta trabajar el lado melódico del instrumento. Para cuando realizo un solo se transforme en un auténtico instrumento solista. Dado que tengo muchos tambores, antes hacía extensos rellenos que no terminaban más (risas). Prefiero hacer un pequeño fill con musicalidad, dándole mayor importancia al trabajo rítmico”.

¿Cómo es la relación con tus patrocinadores?

“Muy buena relación por cierto. Premier realizó para mí algunos instrumentos especiales, pedí que las profundidades de algunos tambores sean iguales al diámetro, y otras que fuesen mayores. Siempre me convocan para testear nuevos productos como es el caso del nuevo modelo Gen X. Lo mismo ocurre con la gente Paiste con quienes tenemos una excelente relación. ¿Recordás del video “Rhythms of the beast”, la sección dedicada a mostrar la fabricación de platillos? Bueno, ahí yo hago la demostración como artesano tratando de martillar un platillo y como rompí varios tratando de hacerlo, puedo decir que nuestra relación es excelente (risas)”. (N. de R: Paiste fabricó platillos y gong especiales para Nicko, donde la marca impresa tiene el diseño tipográfico de Maiden).

¿Cómo estas para tu clínica?

“Muy bien, aunque un poco triste por el fallecimiento de George Harrison. Eramos muy amigos, siempre tuvimos ganas de hacer algo juntos. Respecto a la clínica prefiero llamarlo “drum show”, toco algunos temas de Maiden donde me gusta que la gente cante y disfrute. También tocaré algunas secuencias, temas de otros y de i autoría que grabé con un trío. Uno de esos temas será “Moby Dick” en tributo a mi héroe John Bonham, pero con arreglos míos”.

¿Qué proyectos hay para el futuro?

“Ya estamos en diciembre y dispondré este tiempo para estar con la familia y pasar navidad juntos. Para el año próximo tengo pensado una gira de “drum shows” por Sudamérica, y si Dios quiere… Iron Maiden en Buenos Aires en el 2003”.

Monte Grande Drum Fest

 

El Domingo 7 de Diciembre estaré presentándome junto a los amigos y colegas Sergio Piccione, Damián Quadro y Luciano Teysserie en el primer drum fest local. La cita es a las 19.00 horas en Centro Cultural Metamorfosis, Rodriguez 321 - Monte Grande. Los esperamos!