Stick Control Clockwise.

 

Entre las muchas aplicaciones que ofrece el Stick Control, la presente rutina de coordinación pertenece al maestro Sebastián Hoyos (a la cual se le han agregado ejercicios sobre unísonos), representando una excelente opción por su sencillez y efectividad.

Los puntos cardinales representan los cuatro sentidos que conforman una referencia para determinar la orientación. Desde nuestra banqueta, proyectamos estos puntos hacia nuestras extremidades, comenzando por nuestro lado débil (perfil izquierdo en el caso de los diestros). Identificamos como acción paralela aquella producida sobre una misma zona de operación.


Identificamos como acción simétrica a los elementos que alcanzan o cruzan hacia su par contrario:


La intención de estos gráficos es realizar una observación detallada de nuestro accionar entre las seis zonas operativas, utilizándolos para el análisis de las actividades de unísonos (dos voces producen un solo sonido) y de las secuencias lineales (sin unísonos).

Para precisar nuestras actividades, pensaremos los movimientos de nuestras extremidades alrededor del set en el sentido de las agujas del reloj (clockwise), mientras que los intérpretes zurdos deberán realizarlos en sentido contrario (counterclockwise).


Tomando como referencia los ejemplos de golpes simples, dobles y paradiddle incluidos en “Single Beat Combinations” (pág. 5), distribuimos las digitaciones entre los componentes, comenzando por el hi-hat y continuando con el elemento inmediato.


Aplicando la ley de inercia de Isaac Newton a nuestra labor, se puede evaluar la real independencia del baterista: toda extremidad que no participe del esquema debe permanecer en completo estado de reposo (Sebastián Hoyos).


Razones para estudiar música.

 

a. Desarrolla la inteligencia emocional. La inteligencia emocional es la capacidad de reconocer tanto los sentimientos propios como los ajenos. Las personas que la poseen pueden motivar y motivarse, así como manejar adecuadamente las relaciones. En este sentido, la música se convierte en uno de los mecanismos más útiles para expresar emociones propias y ajenas. Crea situaciones y ambientes capaces de motivar a muchas personas e incluso puede ayudar a los oyentes a entender o gestionar mejor lo que sienten. La música involucra emociones, y eso es un hecho. Según la psicología, fomenta la expresividad y la imaginación. Por eso, estudiar música crea un vínculo entre las emociones y el arte; es tan fuerte esta relación que muchísimos artistas la utilizan como forma de expresarse a través de obras muy personales.

b. Mejora la disciplina. Estudiar música es una carrera de fondo: requiere constancia y dedicación, lo que, con el tiempo, desarrolla en el artista una disciplina que otras artes no siempre proporcionan. Aprender a tocar y leer música, por ejemplo, no es ni rápido ni fácil, y exige una gran concentración mental.

c. Estimula la creatividad y la expresión. Hacer música implica crear, escribir, interpretar y leer, y todo esto lleva al artista a mirar desde diferentes perspectivas. Las y los músicos tienen la misión de derribar barreras impuestas por la mente y ver más allá de lo ya creado. Estudiar una formación enfocada en la música favorece el autoconocimiento, ya que obliga al artista a expresar sus ideas y pensamientos a través de ella, incrementando así su capacidad de producir canciones y melodías.

d. Empatía. La música es un idioma universal, capaz de conectar a las personas sin importar su procedencia. Pocas disciplinas artísticas tienen el poder de reunir a tantas personas en un mismo espacio como lo hace un concierto. Es interesante cómo emociona escuchar una canción y encontrar a alguien que la conozca y sea tan fan del artista como uno. Además, al explorar sentimientos y situaciones, la música facilita la empatía con los demás. Incluso, en ocasiones, es más sencillo expresar lo que se siente con una canción que con palabras.

e. Mejora el oído musical.
Según el músico y pedagogo Edgar Willems, tener oído musical significa poseer “la habilidad de comprender auditivamente todos los elementos que constituyen el discurso musical”. En este sentido, cuanto más se trabaja con música, más fácil resulta identificar notas, melodías y sonidos que forman parte de una obra. También ayuda a crear: permite reconocer qué notas combinan entre sí y desarrollar nuevas melodías y canciones.

f. Aumenta la inteligencia y la capacidad cerebral. Al escuchar o producir música, el cuerpo libera dopamina, el neurotransmisor asociado al bienestar. Además, diversos estudios han demostrado que dominar un instrumento musical, saber leer partituras y estudiar música mejora considerablemente la capacidad cerebral. De manera similar a lo que ocurre al aprender un segundo o tercer idioma, luego resulta más sencillo adquirir nuevos conocimientos.

Entrevista a Phil Maturano.


Entrevista realizada por mí para el portal informático Drumsweb! (2009)

Nacido en New York de padres argentinos, Phil es uno de los referentes más importantes del “latin drumming”. Sus conceptos son estudiados por músicos del mundo entero a través de sus métodos y publicaciones en las revistas especializadas más importantes (Modern Drummer; Stick It), comparte escenarios con Vinnie Colaiuta; Steve Smith, y Jojo Mayer por nombrar algunos. Artista de Taye Drums; Anatolian Cymbals; Regal Tip Sticks, y Hudson Music organiza los seminarios “Drummer’s Intensive Day”; y lidera su propia banda Phil Maturano Quartet que nos visitará en Febrero. Este es un resumen del encuentro que mantuvimos con Phil en su casa familiar de Lomas de Zamora, y dado que la pasamos muy bien, quedó la puerta abierta para futuras charlas para conocer las actividades de este profesional. 

¿Como comenzó todo?
"Todo mi entorno familiar siempre estuvo rodeado de música, mis padres y un tío baterista hicieron que haya sido un proceso natural en mí. La atmósfera con los temas de los grandes del jazz, ayudaron a descubrir la pasión por la música. A los 13 años comencé a estudiar los rudimentos en la banda de marcha de la escuela (Junior High School), y como ya tenía batería en mi casa, nos divertíamos muchísimo con los amigos del barrio tocando rock y funk".

¿Quiénes fueron tus maestros?
"Mi primer profesor fue Roy Mc Curdy a quien vi por primera vez tocar con el flautista Sam Most. Quedé realmente impresionado por su toque en la batería, comenzando a seguirlo por todos lados para que me enseñe. Bajo su guía, Roy me educó en el lenguaje artístico del jazz. Tuve también maestros como Murray Spivack y Roy Burns, y a los 20 años, ingreso al PIT (Percusión Institute of Technology) siendo una increíble experiencia en aquellos años. Al graduarme, Steve Houghton que ocupaba el cargo de Dean of Curriculum (Jefe de Cátedra) me ofrece enseñar a jóvenes principiantes en los cursos de verano (Summer Camp). Gracias a mi desempeño llega la oportunidad de sumarme al staff docente del PIT, tarea que realicé por espacio de 10 años".

¿Y fuera del PIT que ocurría?
"Antes de graduarme, deambulaba por locales de Los Angeles para escuchar las orquestas de salsa. Comencé a tocar en algunos combos que si bien no eran muy profesionales, son experiencias que sirven para crecer. Son pasos chicos que a la vez son gigantes, y eso alcanzó para que mi nombre comience a sonar en el circuito de LA. Tuve el placer de tocar y grabar con artistas de la talla de Sam Most; Emil Richards; Scott Henderson; Luis Conte; Freddie Ravel; Yuri Goloubev & Russian Jazz Quartet; Hugomigo; Louis Clark; Mare Lennon; Leisinger; Maynard Ferguson; Billy Child; Clair Fischer; Strunz and Farah; Barry Manilow, Abe Laboriel; Sandro Albert; Bob Shepard; Donald Harrison; Conte Condole; Don Menza; The Don Menza Big Band y Ray Blue".

Tus dos libros son espectaculares… ¿Cómo nacen en la mente de PM?
"Gracias. Al comenzar a dar clases Joe Porcaro (padre de Jeff) me ayudo muchísimo dentro de PIT, dado que pasé de dar alguna clase a tener horas de cátedra cinco días a la semana. Trabajando en los ensambles de big Band, talleres de lectura o en la instrucción personal, observé que muchos chicos tenían dificultades para interpretar figuras básicas. Entonces, con una máquina de ritmos preparé unos ejercicios muy simples grabándolos en cassette. Hice uno, dos, tres cintas y los pedidos de los alumnos fueron creciendo, con resultados posteriores más que satisfactorios. Así comenzó a gestarse “Working The Inner Clock” una herramienta eficaz en la integración del baterista con la música. En el circuito de LA observé que muchos bateristas podían tocar los patrones de musica latina en general" (brasilero - afro cubano - colombiano etc.); pero faltaba el condimento más importante: el sabor. Entonces, me propuse escribir un material que ayude a comprender el tema. Luis Conte fue la persona que más me influenció y Efraín Toro (todo un entendido), también me ayudó mucho en la realización. "Latin soloing for the Drumset" es un trabajo para conocer la estrecha relación existente entre los ritmos binarios y ternarios dentro del género. El Tumbao del bombo que se tocaba en una época en salsa es muy parecido a patrones de chacarera… Llevó 10 años escribirlo, investigaciones, charlas con gente de musicología de la UCLA y otras universidades, estudiar la música africana… Sangre y sudor".

¿Cómo se complementa el DVD “Afro Cuban Drumming” con tus libros?
"Si hubiese podido editar el libro como yo quería, sería gigante… (Risas). Al reducir el contenido muchos temas quedaron afuera, por ejemplo: Conocer las partes que integran la percusión, los ritmos de las congas, bongó, campanas, etc. Esto no podría haberlo logrado sin la ayuda incondicional de Roland Peil; Alfredo Garrido; Renis Mendoza y Krischan Frehse.Entender el trabajo del baterista dentro del ensamble, que tocar cuando estos músicos están presentes o no. Un capitulo especial esta dedicado a la relación binario – ternario que hablábamos antes, sistema que denominé RTS – Related Time Shifting, el lenguaje “secreto” del latin drumming".

¿Qué es el Drummer’s Intensive Day?
"En mi adolescencia no teníamos un fácil acceso a los músicos para que enseñen y expliquen el arte de la batería. La idea es poder ayudar a los bateristas del mundo entero con sus necesidades, un colegio rotativo como un intercambio baterístico cultural. Hemos estado en Londres, Alemania, EE:UU junto a Pat Petrillo, Clayton Cameron, Cliff Almond; Pete Lockett".

¿Que orientación le dan al seminario?
"Dura 6 a 8 horas, tiempo suficiente para ver mucho. En una clínica sube un tipo, toca dos horas, responde algunas preguntas y se va. Nosotros tratamos que el oyente toque y nos comunique cuales son sus problemáticas e intereses. La gente que me acompaña son docentes muy experimentados, dándose cuenta con escuchar 10 minutos lo que el alumno tiene que estudiar por los próximos 6 meses".

¿Proyectos de PM?
"Me encuentro trabajando en la segunda parte del “Working the inner clock” que saldrá en DVD. Sería un sueño realizar el Drummer`s Intensive Day en Argentina ya que la mitad de mi corazón pertenece aquí, donde noto una pasión y amor por la batería realmente conmovedor. La pasaremos muy bien seguramente… Lo real es que en Febrero nos presentaremos con mi banda Phil Maturano Quartet junto a Matthew Fries (piano); Phil Palombi (bajo) y Alejandro Demogli (guitarra). Los días 12 y 13 en Thelonious; el 14 en Jazz & Pop; el 15 en Ciudad Vieja (La Plata); terminando el 16 con otro show en Jazz & Pop".

Entrevista a Akira Jimbo.

 

Entrevista realizada por mí en su única visita a nuestro país días antes de su clínica en Buenos Aires, publicada en la revista Music Shop, publicada en año 1.999 en su número 40.

Cuéntanos un poco de tu carrera musical…
“Comencé en 1980 tocando en una banda japonesa de fusión llamada Casiopea. Estuve con ellos por espacio de 10 años y luego decidí trabajar como músico free lance. Paralelamente, comencé a brindar clínicas por distintos países patrocinado por Yamaha. Gracias a estos viajes tengo editados cuatro videos de batería, y también participé en el Zildjian Day Japan junto a Dave Weckl”.

También sos compositor…
“Sí, he compuesto y arreglado para muchos artistas de mi país, música de películas, etc. Tengo cuatro cd´s solistas: “Cotton, Palette, Slow boat y Lime Pie donde compuse todos los temas”.

Como fue tu formación musical…
“Soy autodidacta”.

Pero en tus videos no parece que lo seas…
“(se ríe). Sí, soy autodidacta. En Japón no había escuelas ni libros para estudiar. Comencé a tocar un poco tarde a los 17 años. Mi mayor influencia y héroe es Steve Gadd. Cuando lo ví por primera vez en Japón me enamoré de su estilo tan particular y su técnica. Después de verlo decidí qué hacer en mi vida”.

Volviendo a tus videos, noté que te gusta mucho la música latina…
“Sí, es fantástica la energía que produce esa música”.

¿Podrías describir tu equipamiento?
“Este es mi set actual porque nunca sé lo que usaré mañana, siempre estoy indagando en nuevas cosas. Uso una batería Yamaha Beech Custom con bombo de 22”; toms de 10”; 12”, 14” Y 16”. El tambor es el Akira Jimbo Model de 13” x 7”. Soy endorser de Zildjian: Hi hats A custom de 13”; médium ride K Constantinople de 20”; crash A custom de 17” y médium thin crash Avedis de 19”. Oriental splash de 8”, K de 10”, China K de 18” y para efectos Azuka de 15”. Parches Remo: Power Stroke 3 en bombo, en tambor Ambassador coated, y Ambassador clear como batidores y Diplomat como resonadores en toms. Palillos Vic Firth signature Akira Jimbo que son muy nuevos y están por salir al mercado. Pedales Yamaha y utilizo Yamaha DTX como módulo trigger y pads como puede observarse en los videos”.

Hablemos de tu tambor signature…
“Es un tambor muy cálido cuando tocas suave, y muy agresivo con volumen. Las 7” pulgadas de ancho permiten una gran resonancia, también es producto que tiene aros de madera. El aro tiene 19 capas de maple y el casco es de birch”.

¿Practicas todos los días? ¿Qué ejercicios realizas?
Practico todos los días, amo practicar. No tengo una rutina específica de estudio, trabajo en las cosas que necesito. Por ejemplo, ahora estoy muy ocupado con la programación de triggers porque estoy componiendo música especial para batería. Hago ejercicios de independencia en los cuatro miembros, los ritmos latinos ayudan mucho a la coordinación”.

¿Un consejo para quienes se inician?
“La batería es un instrumento que requiere mucho despliegue físico, y por esto se necesita tiempo para avanzar. Se necesita mucha pasión, pero creo que la alegría de tocar es lo más importante. Muchos bateristas usan su cerebro a la hora de tocar, pero tienes que usar la cabeza sólo para practicar. Cuando estás en el escenario frente a la audiencia hay que tener feel y pasarla bien. Es simple”.