Latin Stick Control.

 
El clásico “Stick Control” permite desarrollar innumerables variantes de interpretación, y algunas tienen una efectiva aplicación en el campo de la coordinación. En esta oportunidad comparto una ejercitación de rutina sobre formas de la música latinoamericana populares: Samba, Baião, Candombe, y  Afrocubanos. Nuestra versión del clásico incluye los primeros trece ejercicios del capítulo “Single Beat Combinations” que constituyen el abecedario de digitaciones que todo artista de percusión debe aprender y dominar:

a) Single Stroke Roll
RLRL RLRL / LRLR LRLR.
b) Double Stroke Roll
RRLL RRLL / LLRR LLRR.
c) Single Paradiddle + variaciones
RLRR LRLL
Inward - RLLR LRRL, Reverse - RRLR LLRL, Backward - RLRL LRLR.
d) Secuencia de 3 notas (3+1; 1+3)
RRRL, LLLR, RLLL, LRRR.
e) Grupos de 4 figuras
RRRR LLLL.

A estos sumamos las variantes incluidas por el Dr. John Wooton en sus libros:

f) Inverted Double Stroke
RLLR RLLR
g) Los desplazamientos producidos por grupos de tres notas
RRL y RLL.

La propuesta es interpretar las digitaciones sobre los patrones de los estilos mencionados, donde la idea no es hacer una cuestión mecánica del ejercicio, el objetivo es considerar a las digitaciones fluidas, nítidas sonoramente, movimientos elásticos, precisos y balanceados entre los elementos conductores. Una herramienta muy útil para acceder a la complejidad manifiesta en ritmos latinos. Comenzar lentamente e ir aumentando gradualmente (máx: 5 puntos entre repeticiones).


Stick Control "Clockwise".

 

Entre las muchas aplicaciones que ofrece el Stick Control, la presente rutina de coordinación pertenece al maestro Sebastián Hoyos (agregué los ejercicios sobre unísonos) representando una excelente opción por su sencillez y efectividad.

Los puntos cardinales representan los cuatro sentidos que conforman una referencia para determinar la orientación. Desde nuestra banqueta proyectar los puntos a nuestras extremidades comenzando por nuestro lado débil (perfil izquierdo para diestros)

Identificamos como acción paralela a la producida sobre una misma zona de operación:


Identificamos como acción simétrica a los elementos que alcanzan o cruzan a su par contrario:


La intención de estos gráficos es realizar una observación detallada de nuestro accionar entre nuestras seis zonas operativas, servirse de los mismos para el testeo de las actividades de unísonos (dos voces producen un solo sonido), y las secuencias lineales (alternado, sin unísonos). Para nuestra precisión, pensaremos los movimientos alrededor del set en el sentido de las agujas del reloj (clockwise), donde los intérpretes zurdos deberán realizarlo en sentido contrario (counter clockwise).


Escoger los ejemplos de golpes simples, dobles, y paradiddle incluidos en “Single Beat Combinations" (Pág. 5) para distribuir las digitaciones en el sentido indicado alrededor del set, comenzando la secuencia por el hi hat y continuando con el próximo elemento, y así sucesivamente hasta completar el ciclo (o sea, 1° tiempo del hi hat). Comenzar lento buscando la nitidez de los golpes y precisión sobre los espacios, e ir aumentando gradualmente de 5 en 5 puntos. En escenarios rápidos, la fluidez de tus movimientos debe convertirte en el “porongx” de la banda después del solo…
Última, aplicando la ley de inercia de Isaac Newton en nuestra labor, permite conocer la real independencia del baterista: “Toda extremidad que no participa del esquema debe permanecer en completo estado de reposo”. (Sebastián Hoyos)


Richie "Gajate" García.


En la previa del primer Sabian Show en Buenos Aires, la entrevista fue publicada en la revista Music Shop (N° 40 – Año 1999)

Tu producto más popular es el Gajate bracket ¿Cómo nació la idea?
“Yo estaba acostumbrado a tocar con muchos percusionistas, y un trabajo que tuve en un hotel tocaba congas con un baterista. Había partes que la música necesitaba un cencerro, además de las congas. Así que junté un pedal, partes de madera y construí el primer prototipo (risas). Hablé con la gente de Latin Percussion y salió al mercado. El mío fue el primer modelo, ahora otras compañías lo tienen. Al principio fue algo raro, ahora es más popular”.

¿Cuántos videos tienes editados?
“Tengo dos. Los mismos van de nivel principiante a intermedio con algunos ejercicios para avanzados, se llaman “Adventures in Rhythm” partes 1 y 2. Uno cubre congas y el otro timbales y accesorios. Tengo además tres productos que he diseñado con Sabian: el ride “El salsero” que corresponde a la línea signature; el segundo es “El rayo” que es un platillo con sonajas que lo puedes poner sobre el timbal el tambor de la batería emulando un sonido electrónico; y el último es “La cáscara”. Muchas veces quieres tocar al costado del tom de pie, y en realidad los estás dañando. Diseñé este elemento para poder tocar tranquilo y tener un sonido un sonido más parecido al timbal. Tengo dos cd’s para computadora con loops de percusión para aquellos que componen”.

Para aquellos que desean aprender música latina ¿Cuáles serían los fundamentos que deben aprender?
“Primero, todo músico que quiera aprender sobre la música denominada afrocubana, debe aprender el concepto de clave. Si no entiendes este concepto, nunca vas a poder tocar con el feel correcto. Hay que aprender como la clave funciona en la música, esto se aprende al escuchar porque todos los patrones que tocan los congueros y timbaleros están basado en la clave. Cuando los bateristas practican con metrónomo “tic, tic, tic” solamente te da el tiempo, mientras que la clave te da el tiempo y el sabor que la música requiere. Segundo, comprender la función de cada instrumento en la orquesta de salsa. Por ejemplo, el corazón del ritmo latino es la conga. En un grupo norteamericano, el corazón es la batería y el percusionista se convierte en decorador. En lo latino el que manda es la conga, en el afinque (groove) y en el sabor. El bongocero tiene dos funciones: él toca bongó que es como decir el soprano y el alto en el rango de sonidos, toca junto al sonero (cantante) manteniendo una conversación, pero después tiene que cantar y tocar la campana (cencerro) de mano durante el montuno (estribillo). Entonces es esencial entender que cantante y bongó trabajan juntos por un tiempo, y después cambia a la campana para llevar la música a otro nivel. Porque la magia de la música latina está en la repetición del patrón. Si uno tira golpes al azar, se pierde el afinque. El timbalero es como el baterista de la orquesta, marca el tiempo con la cáscara, toca platillos, cencerros y fills. Todos tienen que entender el trabajo del otro, cuál es su función para no pelear o chocar con la música. Uno de los problemas más grandes que existe es que todos aprenden técnica de conga sin entender como afinca con la clave. Cuando entienden esto, es como una enfermedad que no se va…. (risas).

Hablemos de tácnicas de congas…
“Existe lo que llamo la vieja escuela y la nueva. La vieja es de congueros que tocan sencillo como Mongo Santamaría o Armando Perazza sin añadir redobles o cosas así. La nueva escuela nace con Changuito Quintana, o Giovanni Hidalgo incorporando los rudimentos a las congas, redobles, flams, etc. Además, Giovanni es la persona más fuerte que he visto. Puede tocar 45 minutos a todo volumen, yo en cambio toco 10 o 15 minutos y me tienen que dar oxígeno (risas).

¿Cuál sería tu consejo para bateristas y percusionistas?
“Todo baterista tiene que aprender algo de conga, y todo percusionista algo de batería porque ambos instrumentos son corazones en la música. Y si uno entiende lo que hace el otro cuando trabajan juntos, es como un feliz matrimonio sin tirarse palos el uno al otro. Para empezar con la música latina, recomendaría una conga porque cuando uno empieza a oír el tumbao, uno entra en sabor”.

Gregg Bisonette.

 

En la previa de una de las tantas clínicas en Buenos Aires, la entrevista fue publicada en la revista Music Shop (N° 53 – Año 2000)

¿Podrías explicarnos la importancia del estudio del tambor en la batería?
“Cuando era más joven, todos los bateristas que me gustaban eran Buddy Rich, Louie Bellson, Tony Williams, y Billy Cobham, todos ellos con gran técnica y verdadera pasión. Cuando estaba en la secundaria trabajé con varios métodos de tambor, y se hacían competencias entre los bateristas de las escuelas. Los jueces eran los grandes tambores de las orquestas sinfónicas. Tocábamos los ejercicios y te decían: 8 puntos en dobles; 9 en paradiddles; 6 en flam taps, etc. También teníamos que tocar lecciones llenas de rudimentos con pasajes realmente difíciles. Luego, ya un poco más grande, comprendía que aquello fue una gran escuela para mí. Es bueno tener técnica, pero más importante es saber cómo usarla. Lo mejor es tener dominio de los silencios, del espacio. Soy gran fanático de Los Beatles, Rolling Stones, Eagles, todos ellos con bateristas sencillos. Considero que más importante que tener técnica, hacer fills y solos rápidos, es hacer que la gente baile. Sin ofender a nadie, la batería es el único instrumento capaz de hacer bailar. Sin ir más lejos, ¡Que ocurre en África? La gente baila y canta al compás de los tambores. Para mí, lo mejor que puede sucederme es que cuando toco, la gente se ponga a bailar”.

¿Entonces habría que conseguir un balance entre técnica y feeling?
“Amo tocar cosas con rudimentos, amo tocar jazz, y cuando estoy tocando jazz, por ejemplo, Glenn Miller, los padres dicen: ¡Ohhh! Es fantástico, mientras que los chicos se duermen (risas). Cuando toco en colegios segundarios, los temas que le gustan como Van Halen, o Aerosmith, se mueren todos. Todos bailan, se divierten, ese es el sentido de la música para mí. Lo más importante es tocar en función de la banda, lo mismo ocurre con las letras, el vocalista no puede estar cantando y vos haces un fill: ¡Brrrrrrrrrrrr! por toda la batería. Hay que saber respetar el espacio y el tiempo de cada uno. Escuchá el fill de Ringo en “Drive my Car” durante las letras, es fantástico, ocupa el lugar que tiene que ocupar, no molesta a nadie. En síntesis, la técnica es importante, pero hay que saber cuándo usarla y cuando no”.

¿Qué concepto utilizas con el doble pedal?
“Hace mucho tiempo que toco doble bombo, doble pedal, pero como recién decíamos, todo debe ser utilizado en el momento justo. Podés escuchar a músicos que te dicen: “me compré un doble pedal para navidad” (risas). Y como es un juguete nuevo lo utilizan todo el tiempo. Imginá tocar “Honky Tonk Women” (canta): Cum, pa, cum cum pa, tucutucutucu… (risas), sinceramente suena horrible. Yo lo utilizo en solos, o en la canción que lo pida. Si viste mi video “Private Lesson”, cuando tengo que interpretar por largos períodos comienzo con mi pierna izquiera, ya que está acostumbrada a tocar corcheas en hi hat. Cuando tengo que tocar frases cortas, semicorcheas, comienzo con mi pierna derecha porque está acostumbrada a tocar corcheas y agrego las dos faltantes con la izquierda, es mucho más fácil. También me gusta desarrollar frases con el pie izquierdo conjuntamente con el hihat, se pueden armar cosas muy interesantes”

¿Que podrías decirnos acerca de la lectura musical?
“Es muy importante. He trabajado un montón en bandas de sonido de películas, shows para televisión, jingles, etcétera, y para ello hay que leer, y leer bien. Leer a distintas velocidades, con cambios de tiempo, diferentes métricas y dinámicas si querés dedicarte a ser músico de sesión. Hay algunos músicos que no necesitan leer para demostrar lo que son. Buddy Rich no leía, Dennis Chambers es otro que no lee y no podemos decir que no tocan (risas). A mí la lectura me ayudó muchísimo, pero si querés trabajar en los estudios, es absolutamente necesario”.

Sabemos que te gustan los ritmos latinos y que estudiaste con José “Changuito” Quintana… ¿podrías contarnos tu experiencia?
“Seguro. Yo no hablo español, y Changuito no habla inglés, así que nos entendíamos muy bien (risas), afortunadamente contábamos como a traductor a Michito Sánchez, gran percusionista y amigo. Changuito es muy severo como profesor, es popular su mal carácter. Te pasa los patterns, los movimentos a emplear y vos le decís: Ok, lo saco en casa y él dice: NO, ahora… Y comenzás a transpirar porque no te salen las cosas (risas). Es un excelente profesor, me ayudó un montón a comprender la esencia de la música cubana, sin duda un gran maestro”.

Esta pregunta es personal. Creo que el solo que tocaste con Brandom Fields es uno de los mejores que escuché ¿Podrías contarnos que ideas te han inspirado?
“Muy agradecido por el reconocimiento. Cuando me mudé a Los Angeles fui a ver a mi baterista favorito que es Vinnie Colaiuta. Él es increíble, puede tocar bien todos los estilos: rock, pop, jazz, be bop, latino, todo lo que se propone lo toca bien. En el tema que mencionas “Brain dance” (del álbum “The other side of te history”), tomé muchas cosas de Vinnie y de todos mis bateristas favoritos. Por ejemplo, la introducción es en estilo de Alex Acuña, tomé cosas de Terry Bozzio, de Tony Williams. De Vinnie y Terry tomé los quintillos de corcheas, ya que ellos tocaron “The Black Page” con Frank Zappa, probablemente una de las piezas más difíciles que escuché, llena de polirrítmias y valores irregulares. Traté de combinar todas estas ideas con mi estilo, y el resultado está a la vista”.

¿Qué rescatas de cada estilo musical en lo que te viste involucrado?
“Acabo de editar un nuevo CD solista “Submarine” que fue grabado en el nuevo sello de Steve Vai (www.favorednations.com) y lo mejor que pudo sucederme es que Steve dijera: “tocá lo que quieras”. En cualquier otro sello hubiese tenido que hacer un disco de rock, pop, fusión o lo que fuere. Mi estilo favorito es el pop rock. En el disco canto tres canciones, toco trompeta en “No hay parqueo”, en otro toco tablas ya que las estudié un tiempo. Me encanta tocar shuffle estilo Texas, el tema que toco con Steve es en 7/8, de todo un poco. Casi todo el disco lo grabé con la Mapex Orion, y en otros temas utilicé la más económica, la V series. Siempre estoy tratando de aprender en todos los estilos: música afrocubana, étnica, de los bateristas de jazz, de los bateristas de rock. Amo todos los estilos musicales y quienes la ejecutan. Otro increíble es Stewart Copeland porque combinó inteligentemente el rock con el reggae, y el ska. Santana es otro increíble, él es mexicano y puso toda la fuerza de la música latina en el rock. Tony Williams es la fusión perfecta dentro del jazz porque tomó el be bop de Miles Davis combinándolo con el rock de Jimi Hendrix y de ahí salió Lifetime. En fin, toda la música es verdaderamente excitante”.