Ejercicios de rutina para manos

 

Años atrás en la desaparecida revista “Drum Tips” (directora Iris Etcheverry), leí un excelente artículo del maestro Joe Santoro titulado “Armando la caja de herramientas”. En dicha entrega, Santoro explica la importancia de realizar ejercicios específicos y para resaltar su valor, realiza un paralelismo con el oficio de carpintería: Cada carpintero tiene herramientas básicas (martillo, serrucho, formón) con las que pueden realizar un buen trabajo, pero hay otros carpinteros que con mismas herramientas, otras máquinas y organización, pueden realizar el mismo trabajo en forma más rápida y efectiva. También tuve la bendición de participar en uno de los seminarios del Berklee College of Music realizados en Buenos Aires dónde el maestro Fernando Martínez habló del valor de incorporar ejercitaciones de rutina en nuestra formación musical. Las rutinas diarias nos preparan física y mentalmente para encarar lo que tenemos por delante.

Según mi criterio, predominan dos categorías en ejercitaciones de rutina. La primera conocida como Warm Up (calentar, preparar, entrar en movimiento), requiere de situaciones fáciles de memorizar porque el objetivo es la preparación muscular de nuestras extremidades. La segunda categoría comprende los denominados Work Out (entrenamiento, adiestramiento, training) que exigen mayor compromiso mental y físico dado que son diseñados para la integración específica de contenidos, su objetivo es establecer la comunicación ágil entre los agentes de pensamiento y movimiento. Nuestra labor demanda ser consistentes en golpes simples, dobles, triples y cuádruples...

Consejos que jamás sobran...

 

La intención es hacernos pensar, cuestionar y examinar por qué, cómo y qué hacemos en nuestro camino para ser mejores bateristas, músicos y personas. No son respuestas ni verdades; son ideas.

1. Respetar la música. Conocer los estilos y sus formas de interpretación.
El jazz, R&B, rock, metal, hip-hop, second line, cha cha cha, samba, mozambique o bossa nova no son ritmos sino estilos de música, y su interpretación es el resultado de décadas de desarrollo, evolución y cultura. Estos estilos pueden formar parte de un evento social o religioso, un baile, una costumbre o un entorno que debe ser entendido y estudiado. La clave para tocar cualquier composición es tocarla con autenticidad. De nada sirve que seas un gran intérprete de rock si te llaman para tocar otros estilos, los bateristas versátiles pueden tocar cualquier estilo. Si observas a cualquiera de los grandes, verás que han estudiado y desarrollado varios estilos.

2. Afinar el instrumento antes de cada interpretación. El sonido de tus tambores es tu sonido.

3. Escuchar todo el tiempo.
a. Grabaciones y shows en vivo de todos los músicos posibles. No hay peor baterista cómo aquel que solo escucha ritmos de batería…
b. A los otros músicos con quienes interactuamos prestando atención a su performance, y a la “conversación" que debemos conservar...
c. A nosotros mismos, grabarnos diariamente. No confiar en los oídos tocando subjetivos, aprender a escuchar objetivos siendo completamente honesto con uno mismo.

4. Tocar para que los demás suenen mejor, uno suena mejor. Tocar trata de comunicar y hacer música colectivamente.

5. Transcribir las performances de otros músicos, estudiarlas, analizarlas, y probarlas por uno mismo.

6. Practicar para interpretar mejor la música, no más rápido, más fuerte o más complicado.

7. No pensar en "tocar la batería", pensar en hacer música. Escuchar las melodías, los solistas, las letras, y la forma musical de la canción o el arreglo.

8. Uno no es buen baterista con la cabeza metida en libros de batería, aprendemos a tocar entendiendo los conceptos de interpretación, escuchándose a sí mismo y a los demás, centrándose en la música que se está aprendiendo y tocando. Nuestro principal desafío es convertir en música lo impreso, incorporando las ideas, conceptos y técnicas a nuestra propia forma de tocar.

9. Practicar per sé no es el objetivo, tocar es la meta. No practicar para mejorar la práctica, practicamos para mejorar nuestro estilo. Practicar en forma inteligente, teniendo objetivos musicales en cada jornada. Si no se practica musicalmente, no podemos tocar musicalmente.

10. El pad de práctica es una herramienta para centrarse en los aspectos técnicos, pero nunca debe ser considerado como sustituto de tocar el tambor. El tacto, el tono, la musicalidad, la improvisación, los estilos, la sensación, el equilibrio, la dinámica, la interpretación y el desarrollo de la propia voz musical no pueden desarrollarse en un pedazo de goma pegado a una madera. Practicar con palillos más pesados y con los habituales…

11. No somos metrónomos, somos bateristas tratando de hacer música. Escuchar atentamente a los grandes bateristas dónde la magia está en los "errores" y no en la perfecta ejecución similar a un secuenciador. Muchos de nuestros referentes no usaban referencias, se divirtieron practicando y tocando la batería musicalmente...

12. Un metrónomo no puede mejorar tu tiempo. Tocar con músicos en vivo, sobre grabaciones, los “drumless”, secuencias y “loops” harán mucho más para mejorar nuestro timing y musicalidad que un “click” que no posee personalidad ni sensación. Aprender a depender del propio reloj interno natural.
Si se usa incorrectamente, un metrónomo puede obstaculizar el desarrollo del sentido rítmico y las sensaciones. Cuanto más se toque para la música, más nos desarrollamos como músicos; cuanto más se toque para un metrónomo, se desvía la atención en la música. No malinterpretar: un metrónomo es una valiosa herramienta de medición para comprobar los tempos y marcar el progreso, identificar las velocidades correctas para tocar diversos estilos y desarrollar la capacidad junto a él para shows o grabaciones, pero debemos aprender a confiar y desarrollar el propio tiempo y sentimiento musical.

13. La música no puede verse, no está en una página, un gráfico o una parte; debemos hacer música.
“Lo que no está escrito es lo más importante” (Miles Davis). La música es auditiva no visual.

14. No tocar para impresionar a otros. Las personas que necesitas impresionar son los músicos con los que tocarás, y los impresionas tocando musicalmente. Recordar que son ellos quienes contratan para conciertos y grabaciones.

15. Tocar la batería es una competición consigo mismo, no intentar ser mejor que nadie, ser uno mejor. Hay mucho espacio para todos, desarrollar nuestro propio estilo y sonido.

16. Cantar lo que se toca; tocar lo que se canta. La parte más valiosa de tu cuerpo para ayudarte a mejor no son las manos o los pies, son nuestros oídos. Escuchar la música, las ideas e interiorizar la música y el feeling.

17. Cuando estamos practicando... practica; cuando estés tocando... toca. Hay pocas situaciones que sean más frustrantes que tocar con alguien que está practicando, sólo quiere el acompañamiento para experimentar y demostrar sus “licks…”

18. El tocar la batería no ocurre en un universo separado. Las leyes de la física (sonido, gravedad, rebote, volumen, velocidad, masa, etc.) y la fisiología (cómo se mueve nuestro cuerpo, cómo funcionan nuestros músculos), se aplican a todo y a todos. A veces oigo a los profesores explicar el agarre, el golpe, el rebote, el movimiento y el sonido de una manera completamente contraria a las leyes de la física y la kinesiología; en otras palabras, no inventar nuestras propias leyes de la naturaleza, y no ajustarse a propias nociones de cómo funcionan las cosas. Estudiar cómo se aplican a la batería. Cuestionar a todo el mundo de lo oímos o leemos, no inventar cosas superfluas y no permitir que otros lo hagan.

19. Las dinámicas deben utilizarse con sabiduría porque ayuda a colorear, dar forma y estructurar la forma de tocar.

20. La práctica no hace la perfección, hace la permanencia. Cualquier cosa que practiques es para tener habilidad, practica los errores y serás muy bueno, practica sin música y tocarás de esa manera. Practicar para desarrollar nuestro sonido, tacto, sentimiento, musicalidad, expresión, versatilidad, y la habilidad para escuchar y entender, y así tocaremos como músicos.

21. Selecciona y usa instrumentos musicales de calidad: tambores, parches, palos y platillos. Es mejor armar tu batería lentamente con un equipo de calidad que puedas comprar. Use equipo profesional manteniéndolo en perfectas condiciones: tambores afinados correctamente, platillos con buen sonido, y palos sin astillas o grietas.

22. Utilice la pregunta "¿Qué pasaría si…?" a menudo. "Qué pasaría si" es la pregunta que permite imaginar las posibilidades de lo que puede hacerse y llevarlo al próximo nivel y hacerlo propio. En otras palabras... Qué pasaría si intentara tocar de esta manera… Qué pasaría si afinara o armara mi batería de esa manera… Qué pasaría si invirtiera el palillo, etc. Tenemos la idea, usar la imaginación y desarrollar nuestra propia voz y estilo.

23. Dejar respirar... Los silencios son parte de la música. Intenta no llenar cada corchea, tresillo o semicorchea de la canción, los otros músicos con quienes tocamos tienen también cosas importantes que decir. Usar el espacio y el aire sabiamente. No llames la atención en la cantidad de notas, sino en la calidad de lo que se está tocando.

24. Tocar con otros músicos a menudo como sea posible. Rodéate de personas positivas con buenos hábitos que quieran mejorar como tú, y todos nos ayudaremos a crecer juntos.

25. Tocar con sentimiento... Cómo tocamos es más importante que se toca. Concéntrate en tocar para que la música se sienta bien y cobre vida.

26. Fills y Solos, tal vez si, tal vez no. Si la música lo requiere, hacerlo, pero acorde al sentido de la música. No todas las canciones o arreglos requieren rellenos, y cuando se toquen, no tratar de impresionar a alguien, o a usted mismo, con lo que puede hacer. En última instancia, los músicos con los que tocas, y que quieren tocar contigo, serán los jueces más importantes de tu interpretación.

27. Toca dentro del volumen de la banda... no más fuerte...

28. No somos los primeros, ni seremos los últimos... Tocar la batería es una tradición centenaria con una historia muy rica. Aprender tanto de quienes nos han transmitido, para que podamos hacerlo en forma responsable, honesta y precisa a la próxima generación de bateristas.

29. Cada canción no está a 120 pulsaciones por minuto. No se puede desarrollar una buena sensación para melodías lentas o muy rápidas, si nunca se practica a esos tempos. Asegúrate de variar los tempos en los que practiques. Y recuerde, sólo porque un ritmo, relleno o idea musical suene bien a 110 pulsaciones por minuto, no significa que funcione a 80 o 175 pulsaciones por minuto. Diferentes tempos requieren diferentes cosas para ser tocados y diferentes maneras de tocar.

30. Ninguno de nosotros nos graduamos... Todos somos "estudiantes" del instrumento, y necesitamos aprender de por vida. Creo que algunos de los mejores bateristas no son los que llevan más tiempo tocando, sino los que llevan más tiempo aprendiendo, y que continúan aprendiendo a lo largo de toda su vida. Todos tenemos un potencial increíble cada vez que tocamos, y nuestra mayor limitación no es la falta de una técnica brillante o las deficiencias de nuestro equipo, sino la amplitud de nuestra imaginación. Mantengan la mente abierta para explorar su interminable capacidad de expresión a través de los tambores, y recuerden mantenerse frescos, creativos, únicos y estudiantes de por vida. Somos afortunados de haber encontrado algo que nos gusta tanto, y de formar parte de una gran hermandad de personas con ideas afines en todo el mundo que comparten nuestro entusiasmo y espíritu por el instrumento. Tomémonos el tiempo para aprender unos de otros y para ayudar a otros a través de este regalo que Dios nos ha dado.

Recordar...

 

Akira Jimbo


En su única visita a nuestro país días antes de su clínica en Buenos Aires, la entrevista fue publicada en la revista Music Shop, publicada en año 1.999 en su número 40.

Cuéntanos un poco de tu carrera musical…
“Comencé en 1980 tocando en una banda japonesa de fusión llamada Casiopea. Estuve con ellos por espacio de 10 años y luego decidí trabajar como músico free lance. Paralelamente, comencé a brindar clínicas por distintos países patrocinado por Yamaha. Gracias a estos viajes tengo editados cuatro videos de batería, y también participé en el Zildjian Day Japan junto a Dave Weckl”.

También sos compositor…
“Sí, he compuesto y arreglado para muchos artistas de mi país, música de películas, etc. Tengo cuatro cd´s solistas: “Cotton, Palette, Slow boat y Lime Pie donde compuse todos los temas”.

Como fue tu formación musical…
“Soy autodidacta”.

Pero en tus videos no parece que lo seas…
“(se ríe). Sí, soy autodidacta. En Japón no había escuelas ni libros para estudiar. Comencé a tocar un poco tarde a los 17 años. Mi mayor influencia y héroe es Steve Gadd. Cuando lo ví por primera vez en Japón me enamoré de su estilo tan particular y su técnica. Después de verlo decidí qué hacer en mi vida”.

Volviendo a tus videos, noté que te gusta mucho la música latina…
“Sí, es fantástica la energía que produce esa múaica”.

¿Podrías describir tu equipamiento?
“Este es mi set actual porque nunca sé lo que usaré mañana, siempre estoy indagando en nuevas cosas. Uso una batería Yamaha Beech Custom con bombo de 22”; toms de 10”; 12”, 14” Y 16”. El tambor es el Akira Jimbo Model de 13” x 7”. Soy endorser de Zildjian: Hi hats A custom de 13”; médium ride K Constantinople de 20”; crash A custom de 17” y médium thin crash Avedis de 19”. Oriental splash de 8”, K de 10”, China K de 18” y para efectos Azuka de 15”. Parches Remo: Power Stroke 3 en bombo, en tambor Ambassador coated, y Ambassador clear como batidores y Diplomat como resonadores en toms. Palillos Vic Firth signature Akira Jimbo que son muy nuevos y están por salir al mercado. Pedales Yamaha y utilizo Yamaha DTX como módulo trigger y pads como puede observarse en los videos”.

Hablemos de tu tambor signature…
“Es un tambor muy cálido cuando tocas suave, y muy agresivo con volumen. Las 7” pulgadas de ancho permiten una gran resonancia, también es producto que tiene aros de madera. El aro tiene 19 capas de maple y el casco es de birch”.

¿Practicas todos los días? ¿Qué ejercicios realizas?
Practico todos los días, amo practicar. No tengo una rutina específica de estudio, trabajo en las cosas que necesito. Por ejemplo, ahora estoy muy ocupado con la programación de triggers porque estoy componiendo música especial para batería. Hago ejercicios de independencia en los cuatro miembros, los ritmos latinos ayudan mucho a la coordinación”.

¿Un consejo para quienes se inician?
“La batería es un instrumento que requiere mucho despliegue físico, y por esto se necesita tiempo para avanzar. Se necesita mucha pasión, pero creo que la alegría de tocar es lo más importante. Muchos bateristas usan su cerebro a la hora de tocar, pero tienes que usar la cabeza sólo para practicar. Cuando estás en el escenario frente a la audiencia hay que tener feel y pasarla bien. Es simple”.