Los objetivos de las clases en el Drumming de Campo varían según el nivel de aprendizaje y su contexto, pero siempre buscan transformar la teoría en acción y sensibilidad musical. Una clase no es solamente aprender a tocar, sino armonizar el cuerpo, la mente y el oído.
¿Qué representa su logo? El símbolo del Yin Yang representa el diagrama de la gran polaridad, concepto fundamental de la filosofía china y el taoísmo que describe las dos fuerzas opuestas y complementarias existentes en el universo. Simboliza el equilibrio perfecto esencial para el flujo de energía, e interpretando cómo estas energías se complementan y armonizan. El Yin (negro/oscuro) representa el principio pasivo, lo femenino, la oscuridad, el frío, la tierra, la luna y la introspección. El Yang (blanco/luz) representa el principio activo, lo masculino, la luz, el calor, el cielo, el sol y la acción o vitalidad. Sus elementos visuales reflejan su interdependencia: estas fuerzas no son absolutas; una no puede existir sin la otra. Los colores indican que todo contiene el atributo de su opuesto: hay un poco de luz en la oscuridad y un poco de sombra en el brillo. Su forma circular representa el movimiento cíclico y la transformación constante. Cuando una fuerza alcanza su punto máximo, comienza a convertirse en la otra, como ocurre en el ciclo de las estaciones o del día y la noche. El símbolo expresa el equilibrio dinámico y la armonía universal: el orden y el desorden trabajando juntos para hacer posible la vida. Mi curiosidad me llevó a investigar cómo este principio puede aplicarse a nuestro instrumento cotidiano, permitiéndome descubrir y entender lo invisible del drumming…
A mi entender, las fases del crecimiento son:
Educarse musicalmente implica crear un ambiente mental y físico propicio para la asimilación de conocimientos: minimizar distracciones, controlar emociones, establecer metas concretas y alcanzables, dosificar el material de estudio en pequeñas porciones, cultivar una actitud positiva y utilizar recursos que favorezcan la comprensión y la retención. Entender nuestro instrumento demanda un alto grado de concentración y rendimiento físico y, sobre todo, una genuina despersonalización en términos de entrega al aprendizaje, porque representa un viaje sin ego ni retorno. En cada instante de práctica debemos cultivar la paciencia como el arte de movernos sin tiempo, es decir, sin prisa, para que todo ocurra en armonía (sabiduría china). Por ello, incorporar instantes previos de relajación debería ser el punto de partida de nuestra actividad diaria. ¡Relax es la clave! Las clases están fundamentadas en tres pilares esenciales: técnica, vocabulario y coordinación. Mientras que la técnica enseña cómo hacerlo, el vocabulario enseña qué transmitir y la coordinación representa la integridad de nuestro mensaje. Recordemos que la música es arte, ciencia y técnica a la vez...
Nuestro objetivo desde el inicio es consolidar la conexión entre el pulso y el músico mediante metrónomo, loops y otras referencias. El análisis musical permite comprender cómo están construidas las obras. El ensamble instrumental se realiza sobre pistas “drumless”, abarcando distintos géneros y formaciones instrumentales. Para músicos en general, el programa se adapta a sus necesidades: ataque, duración, fraseo, tensión y reposo, arreglos (vamps, tuttis) y composición.
El Drumming de Campo es una propuesta responsable en el aprendizaje del ritmo. El camino es exigente —el campo es duro—, pero también divertido y profundamente gratificante. En cada encuentro tocamos, corregimos, avanzamos y nos reímos. Todo se habla, todo se discute, todo se resuelve. Lo importante es no perder el tiempo —ni vos ni yo—, disfrutar del proceso, querer a los perros y saber que el mate es amargo. Si buscás un cambio en tu forma de sentir y pensar el drumming, estás invitado. Para quienes viven en el sur del GBA, el acceso es directo: auto, tren o colectivo te acercan...
Información adicional: drummingdecampo@gmail.com
¡Muchas gracias por tu atención! Las clases están dirigidas a quienes desean participar activamente en la música, ya sea de forma profesional o amateur. No importa el nivel: lo esencial es la felicidad que surge al encontrarnos para analizar, aprender y hacer música juntos.

