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Extremidades Inferiores I (Warm Up y Ostinatos para lectura).

 

En su primera clase conmigo, un alumno estaba muy enojado con su antiguo profesor porque le había señalado que el accionar de sus pies era tan pesado como dos motoniveladoras. Sin más, aquel “profe” tenía razón. Como menciono siempre, la primera enseñanza que recibí de mi maestro Juan Carlos Lícari fue: “El estudio de la batería debería comenzar por los pies, porque su buen accionar, junto a una buena postura, determina el desenvolvimiento de las extremidades superiores”. Este cambio conceptual en mi pensar fue revelador, llevándome a replantear por completo mi mirada sobre coordinación. A partir de entonces, apliqué a mi estudio diario recomendándolo a mis alumnos como principio fundamental para toda jornada de práctica: la tarea de las manos debe ensamblarse al movimiento de los pies… ¡no al revés!

Ahora bien, si el desarrollo de las manos presenta dificultades de toda índole, el doble de estos desafíos se encuentra en los pedales. Las técnicas deben aprenderse y desarrollarse con un maestro, para luego poder elegir la más conveniente. La presente entrega es simplemente de carácter ilustrativo porque explicar técnica a través de un texto es imposible. Por dicha razón, comparto dos consideraciones importantes basadas en enseñanzas del maestro Sebastián Hoyos que, gracias a su talento y generosidad, cambiaron radicalmente mi enfoque sobre las técnicas convencionales conocidas como heel down (talón apoyado) y heel up (talón levantado). Es fundamental comprender estos movimientos fuera del set para luego trasladarlos a los pedales.

Heel Down.
Si bien sabemos que el talón apoyado resulta efectivo en situaciones que requieren poco volumen, en la práctica cotidiana es un tópico que suele evitarse por las molestias físicas que ocasiona. Sin embargo, hablando en términos de control y efectividad, su desarrollo no puede considerarse como tarea opcional. La escasa participación de la pierna permite concentrarse en nuestros metatarsos, transformándolos en punto de impacto y eje natural de balance sobre el pedal. 

La idea es adaptar el concepto de free stroke (manos) que comienza y finaliza a una misma altura, aquí los pies imitan dicho principio realizando un solo movimiento sin despegar los talones del suelo. En términos de fortalecimiento, este accionar no debe traducirse en un golpe débil; por el contrario, debe producir un sonido definido y nítido. Es importante no detenerse ante los primeros signos de fatiga muscular (quemazón), es conveniente sostener el movimiento unos instantes más y luego descansar. Paciencia, constancia y el aumento gradual de la velocidad permitirán desarrollar más resistencia y flexibilidad.

Heel Up.
El heel up, en cambio, inicia con un movimiento hacia arriba dejando luego caer la pierna por su propio peso. En esta adaptación de la técnica Moeller aplicada a los pies, el mazo debe regresar al punto de partida luego del impacto (principio de acción y reacción); es decir, evitar “clavarlo” sobre el parche. Si bien hay contextos musicales donde un sonido apagado del bombo es funcional, muchos otros requieren un sonido abierto que exprese todas sus cualidades acústicas. El mazo se “clava” porque el punto de impacto es realizado con la punta del pie, situación que genera fuerza innecesaria. Realizar una prueba sencilla: si lo hacemos descalzo podemos observar cómo los dedos se tensan como un mecanismo de defensa ante el impacto, en cambio centrándose en el metatarso, los dedos conservan su naturalidad. Otro aspecto clave es el análisis de la anatomía del pedal para encontrar el punto justo que favorezca el rebote natural (entre 1/2 y 3/4 de la plantilla). Probar distintas regulaciones hasta alcanzar la mayor comodidad con el menor esfuerzo posible es parte esencial del proceso.

Ejercitación 1 - Warm up. En primer lugar, sugiero una rutina de calentamiento muscular progresiva en negras (unísonos), corcheas, tresillos de corchea y semicorcheas utilizando la modalidad 4-2-1 (cuatro tiempos + dos tiempos + un tiempo) para finalizar con el “efecto espejo” en la medida de un compás entre ambos pedales. Realizar durante 10 minutos diarios.

Ejercitación 2 - Patrones para lectura. El término musical ostinato (del italiano ostinato, “obstinado”) se refiere a la repetición constante de una frase o de un motivo rítmico. En nuestro caso, llamamos ostinatos inferiores a las distintas combinaciones posibles entre bombo y hi-hat funcionando como una base sólida sobre la cual se integran las manos permitiendo desarrollar gradualmente la independencia y la coordinación. Este trabajo favorece la coordinación a cinco voces (extremidades + cuentas), es decir, la capacidad de articular de manera simultánea e independiente las diferentes funciones sobre el set. Comparto una colección de motivos rítmicos esenciales para aplicar sobre libros clásicos como “Standart Snare Drum Method” (Benjamin Podemski), “New Breed” (Gary Chester), “Syncopation” (Ted Reed), o cualquier otro texto de métricas simples (2/4, 3/4 y 4/4).

“Tocar la batería es una danza de pies y manos”
Norberto Minichilo (1940 - 2006)

PD: Cuando empieces a sonar firme con esto, el barrio va a apodarte quizá Terry Gofio o Terrón Bozzio. Igualmente, dejemos algo claro: Terry Bozzio hay uno solo. A mí me siguen diciendo Stif Gas…


Stick Control Clockwise.

 

Entre las muchas aplicaciones que ofrece el clásico “Stick Control”, la presente rutina de coordinación pertenece al maestro Sebastián Hoyos (donde agregué los ejercicios sobre unísonos) representando una excelente opción por su sencillez y efectividad.

Los puntos cardinales representan los cuatro sentidos que conforman una referencia para determinar la orientación. 
Desde nuestra banqueta proyectar los puntos a nuestras extremidades comenzando por nuestro lado débil (perfil izquierdo para diestros)

Identificamos como acción paralela a la producida sobre una misma zona de operación:


Identificamos como acción simétrica a los elementos que alcanzan o cruzan a su par contrario:


La intención de estos gráficos es realizar una observación detallada de nuestro accionar entre nuestras seis zonas operativas, servirse de los mismos para el testeo de las actividades de unísonos (dos voces producen un solo sonido), y las secuencias lineales (sin unísonos). Para precisar nuestras actividades, pensaremos los movimientos de nuestras extremidades alrededor del set en el sentido de las agujas del reloj (clockwise), donde los intérpretes zurdos deberán realizarlo en sentido contrario (counter clockwise).

Tomando los ejemplos de golpes Simples, Dobles, y Paradiddle incluidos en “Single Beat Combinations (Pág. 5) distribuimos las digitaciones entre los componentes, comenzando por el hi hat y continuando con el elemento inmediato.


Aplicando la ley de inercia de Isaac Newton a nuestra labor, permite conocer la real independencia del baterista: Toda extremidad que no participa del esquema debe permanecer en completo estado de reposo. (Sebastián Hoyos)


Five & Seven Stroke Rolls.


Five & Seven Stroke Rolls corresponde a mi entrañable maestro Juan Carlos Lícari. Esta entrega es un sencillo pero sentido homenaje a su extensa trayectoria docente, así como a su inquebrantable compromiso, dedicación y pasión por la enseñanza.

Los rudimentos de tambor son patrones básicos de ejecución, funcionan como el “abecedario” técnico del baterista: combinaciones de golpes, acentos y rebotes que se practican para desarrollar control, velocidad, coordinación y musicalidad. Analizando un poco su origen, los rolls nacen en los ejércitos europeos (siglos XVII–XVIII), cuando el tambor era una herramienta de comunicación en el campo de batalla. No eran “música” en sentido moderno, sino señales codificadas: órdenes de marcha, ataque, retirada, etc. Con el tiempo pasaron a la enseñanza formal de los 26 rudimentos estándar (establecidos por la National Association Rudimental Drummers - NARD en 1933). El five stroke roll y el seven stroke roll (junto al rulo de 6 golpes) integran la familia de los rolls como sus expresiones más breves siendo utilizados en drum corps (marching bands), y en fills de batería en jazz, rock, y funk. Más allá de lo técnico podemos decir que el cinco es más “cortante”, mientras que el siete tiene más flujo y musicalidad permitiendo frases más extensas.

El apunte presenta combinaciones de los mismos, explorando sus posibilidades rítmicas y expresivas. Incluye un pequeño solo que integra y desarrolla las formas previamente expuestas, permitiendo al alumno poner en práctica los conceptos trabajados de manera musical y creativa.


Golpes Fundamentales / Full, Tap, Down & Up strokes.

 

“A toda fuerza de acción le corresponde una fuerza de reacción de igual magnitud, pero en sentido opuesto”. Isacc Newton.

El maestro David Garibaldi en su libro “Future Sounds” expone que una práctica eficaz necesita desarrollarse sobre dos niveles sonoros: sonidos acentuados y sin acentuar. En el mundo del drumming, el término "Down Up" es comprendido como mecánica, parámetro o técnica específica de movimientos destinados para una efectiva acentuación de las manos. Presente en las consideraciones de todo método, el aprendizaje o reformulación del concepto necesita de paciencia, control y resistencia en las distintas etapas de su desarrollo. Para quienes no están familiarizados, detallo los conceptos básicos:


FULL STROKE: Movimiento amplio requerido para la acentuación consecutiva con una misma mano. Comienza y finaliza en la misma posición (90º) con la muñeca empleando todo su potencial de rotación. En este accionar debemos concentrarnos en el impacto (throw down) sin pensar en el regreso, porque el retorno a su origen es la consecuencia lógica y natural del trabajo consciente (acción y reacción). Paciencia y Relax…

TAP STROKE: Movimiento de poca altura para la interpretación de figuras sin acento. En el estudio del tambor, el 90% de las figuras carece de acentos razón por demás no pueden pasar inadvertidas. Diariamente solemos tocar a muy poco volumen pero de esta forma carecen de solidez. Si pensamos en un entorno grupal, los taps no tendrán presencia necesaria, y eso no está bueno en términos de “swing y groove”. La posición del tap es paralela a la superficie (0°), y “tira” rebotando hacia abajo (-10°) para regresar a su punto de origen. En el plano sonoro, los taps representan el elemento más importante de la técnica. Agua y toalla cerca para el confort del cuerpo se recomienda. Paciencia y Relax…

DOWN STROKE: Acento. El movimiento que comienza arriba, tras impactar controla el regreso hasta la posición de tap, para continuar con figuras sin acentuar. El control debe realizarse con una firmeza mesurada donde la tensión ocasional debe desaparecer en fracción de segundo (squeeze & lift) Paciencia y Relax…

UP STROKE: La mano “toca el tap y escapa hacia arriba” preparándola para el próximo acento. El tap inicial debe conservar la solvencia mencionada, no tiene que sonar “mordido” ante la inmediatez del ascenso. Observar que el accionar sea relajado, fluido y “veloz” en su forma de concebirlo (no pensarlo muy lento), y en tempos rápidos recibe el nombre de Pull Out. Técnicamente hablando es el movimiento más importante. En rudimentos como Flamacue o Inverted Flam Tap, el maestro John Wooton lo denomina Inverted motion. Paciencia y Relax.

El aporte del DdC es compartir la representación gráfica de los movimientos sobre formas binarias y ternarias (grupos de 4 y 3 notas), para trabajar la acción individual y combinada de las manos (RLRL). Descargar, imprimir y adherir a la pared porque es de enorme ayuda para visualizar nuestras acciones.
En clases sugiero realizarlos en una serie de posibilidades: desde la muñeca (tracción directa), sumando el antebrazo (Moeller), que sucede si transferimos el punto de balance (fulcrum) en ambas manos, que producen las distintas formas de sujeción (matched o traditional grip), etc. Trabajar los movimientos sobre el “triángulo angular dinámico”: 90° para forte; 45° para mezzos; y 10° para bajo volumen, y así mejorar nuestro rendimiento ante distintas situaciones. Aumento gradual de la velocidad (2 en 2 puntos)

Una vez más, ¡Buscar un profesor para formarse en estos tópicos!


Uso creativo del metrónomo.

 
El metrónomo es una herramienta fundamental en la práctica musical, pero su uso no se limita a mantener un tempo constante. En un enfoque más amplio, permite desarrollar percepción rítmica, control del tiempo interno y recursos expresivos. Su uso creativo consiste en modificar la manera tradicional en que se lo emplea para ampliar la comprensión del pulso y la musicalidad. Es una herramienta de medición del progreso técnico, incrementando gradualmente la velocidad (PPM) para consolidar la precisión y la limpieza en la ejecución.

En síntesis, el uso creativo del metrónomo implica trascender su función básica de referencia constante, utilizándolo como un medio para desarrollar independencia rítmica, percepción del tiempo y control expresivo.


Consejos del Tío Dom...

Dom Famularo (1953 - 2023)

La práctica como reprogramación. La verdadera práctica es un proceso de reprogramación. Todos tenemos hábitos adquiridos, y ser conscientes de ellos es fundamental, ya que muchas veces —sin saberlo— limitan nuestro desarrollo.Es útil entender los “malos hábitos” como falta de información o desinformación. Primero hay que identificarlos, luego superarlos y, finalmente, construir nuevas habilidades. Esto requiere refuerzo constante a medida que se incorporan nuevos contextos.
Ir lento al principio. La mente aprende y reprograma hábitos a través de la repetición constante. Al construir una técnica, estamos trabajando sobre la memoria muscular. Golpes relajados, consistentes y correctos permiten reemplazar viejos hábitos por otros más eficientes. Practicar despacio, lejos de retrasar el proceso, lo acelera.
Utilizar un espejo. Practicar frente a un espejo permite observar las propias formas. En ese momento sos maestro y estudiante al mismo tiempo. El “estudiante” está en el espejo: observá con atención lo que hacés y corregilo a partir de lo aprendido. Enseñarte a vos mismo refuerza la incorporación de la técnica como hábito. Esto aplica tanto a la batería como al pad de práctica. Recordá: la consistencia en la forma de sentarte está directamente relacionada con la consistencia de tu ejecución. Prestá atención a la postura. Sentarse derecho.
Usar reloj. Colocá un reloj con segundero visible cerca de tu lugar de práctica. Asigná una duración a cada ejercicio (por ejemplo, un minuto por patrón). Esto cumple dos funciones: 1) Permite sostener el tiempo suficiente cada ejercicio para favorecer la reprogramación.2) Ayuda a organizar tu práctica de manera eficiente. Si tenés, por ejemplo, 20 minutos, podés planificar exactamente qué hacer y cuánto tiempo dedicar a cada punto.
Metrónomo. El metrónomo es una herramienta fundamental para desarrollar la percepción del tiempo. Pensarlo también como una referencia de progreso: al principio puede generar frustración, pero con el tiempo se convierte en una guía que evidencia tus mejoras.
Registro (audio y video). Grabar la práctica es una de las mejores formas de evaluar el progreso. El audio permite analizar la relajación y la consistencia del sonido. El video, en cambio, brinda una visión más completa: ayuda a detectar tensiones, posturas incorrectas u otros obstáculos técnicos.
Mantenerse relajado. La relajación es clave. Si aparece tensión o esfuerzo excesivo, es necesario detenerse. Existe una diferencia importante entre tensión e intensidad: Tensión: rigidez muscular innecesaria. Intensidad: compromiso y concentración total.
Extender y fortalecer. El desarrollo técnico también implica acondicionamiento físico. Es importante trabajar la flexibilidad (estiramiento) y la resistencia (fortalecimiento). Aunque la base sea la relajación, siempre se puede avanzar un poco más en el desarrollo físico de manera consciente.
Concentración. La práctica efectiva requiere concentración total. Evitá distracciones: teléfono, televisión, interrupciones. Asigná un horario y respetalo. La concentración implica fijar la atención y dirigir los pensamientos hacia una única tarea. Solo así se logra desarrollar verdadera destreza.
Paciencia. No intentes apresurar el aprendizaje. Los procesos llevan tiempo. Incorporá el material de a poco y sé paciente con vos mismo. La evolución real no es inmediata, pero es sólida.
Buscar guía y experiencias. Contar con un profesor es fundamental para orientar el desarrollo personal. Además, asistir a conciertos y observar a otros músicos —incluso desconocidos— amplía la mirada. Preguntar y aprovechar cada oportunidad de aprendizaje es parte del camino.
Ambidestría. Los ejercicios comienzan con la mano dominante. Es importante invertir el liderazgo y trabajar también con la mano débil. Esto equilibra el desarrollo técnico y amplía las posibilidades de ejecución.