El Wu Xing según el drumming campestre...


En las consideraciones de mi libro “Saboreando el Acento Latino”, expongo que cada persona es un mundo diferente donde conviven aciertos y debilidades en la personalidad musical. Si uno hace retrospectiva personal mirando los puntos altos y bajos, el éxito de nuestra tarea radica en que las debilidades sean aciertos en nuestra interpretación. Para eso, necesitamos EQUILIBRIO en la forma que pensamos y sentimos el instrumento. Comparto un “tip” (diría un chico malo que se arregla el pelito y que vuelve a Belgrano) que desarrollamos diariamente en el DdC, útil para discernir, pensar, razonar sobre una parte invisible de nuestra profesión.

Distintos saberes aplicados a la batería complementan y agudizan nuestro crecimiento personal, permite comprender profundamente la disciplina, paciencia y perseverancia dado que el progreso no es inmediato y el esfuerzo sostenido es fundamental para el dominio del instrumento. La paciencia debe ser una virtud en nuestra personalidad, permitiendo entender que los errores son oportunidades de aprendizaje y superación. Mejora la concentración y atención plena en lo que hacemos, perfeccionando la capacidad de estar presente en el momento de la interpretación.

El Wu Xing (五行) es un concepto clave en la filosofía y medicina chinas, traducido mejor como "cinco fases" o "cinco movimientos" en lugar de "cinco elementos" para reflejar su naturaleza dinámica y de proceso. Este sistema clasifica los fenómenos naturales, el cosmos, el cuerpo y los procesos vitales como interacciones cíclicas de cinco agentes: Madera, Fuego, Tierra, Metal y Agua. Estos funcionan a través de dos ciclos interconectados: de generación (donde un elemento nutre al siguiente, como el agua nutre la madera) y de control (donde un elemento limita o domina a otro, como el fuego derrite el metal), buscando el equilibrio universal y dentro de los seres vivos. La interacción de los elementos rige los procesos naturales y la salud, aplica en artes marciales, artes sonoras y visuales, estrategia militar, y la lista sigue…
Madera (木, mù): 
Simboliza el crecimiento, la flexibilidad y la vitalidad.
Fuego (火, huǒ): 
Simboliza la actividad, la comunicación, la calidez, la energía y la transformación.
Tierra (土, tǔ): 
Simboliza la estabilidad, el equilibrio, la fertilidad y la nutrición.
Metal (金, jīn): 
Simboliza la concentración, la claridad, la estructura, la fijación, la fuerza y la transformación.
Agua (水, shǔi): 
Simboliza la adaptabilidad, la fluidez, el movimiento, la nutrición y la relajación.

Los cinco elementos representan diferentes movimientos de energía a lo largo del año, cada uno correspondiente a una estación.

Primavera (Madera): La energía expande hacia afuera, simbolizando crecimiento y vitalidad. Durante la primavera las plantas crecen vigorosamente, sus ramas extienden hacia afuera y los nutrientes transportan a las puntas, reflejando su naturaleza expansiva.
Verano (Fuego): La energía eleva hacia arriba. La característica es su movimiento ascendente, observado en verano cuando las plantas crecen rápidamente y alcanzan el cielo, lo que representa su naturaleza dinámica.
Fin del verano (Tierra): La energía se estabiliza y se transforma. Es el período entre el verano y el otoño, marcado por el clima húmedo y la maduración de los cultivos, que simboliza la naturaleza nutritiva y estabilizadora de la Tierra.
Otoño (Metal): La energía se contrae hacia el interior. El metal representa la estabilidad y la consolidación. En otoño, las hojas caen, se cosechan los cultivos y se almacenan recursos para el invierno, lo que refleja el movimiento hacia el interior y la preservación del metal.
Invierno (Agua): La energía se mueve hacia abajo. El agua fluye hacia lugares más bajos y, en invierno, toda la vida descansa, almacenando nutrientes para la primavera, encarnando las cualidades descendentes y acumulativas del agua.

1. Ciclo de Generación (生, shēng - promoción mutua).

Los cinco elementos interactúan mutuamente simbolizando relaciones de apoyo y nutrición entre los diferentes atributos; un elemento "alimenta" al siguiente en la secuencia para mantener el flujo de energía.

Ciclo: Madera / Fuego / Tierra / Metal / Agua / Madera

La Madera genera Fuego. 
La madera nutre al fuego proporcionando calor y combustible.
El Fuego forma (y nutre) la Tierra.
El fuego quema la madera produciendo cenizas que enriquecen el suelo.
La Tierra genera (y contiene) el Metal. 
Los minerales y metales están ocultos dentro de la tierra.
El Metal transporta (y contiene) el Agua. 
El metal condensado simboliza la generación de agua.
El Agua alimenta a la Madera. 
El agua nutre y facilita el crecimiento de la madera.

2. Ciclo de Control (克, kè - moderación mutua).

Este ciclo asegura que ningún elemento domine, restrinja o suprima a otro manteniéndolos en un equilibrio dinámico:

Ciclo: Metal / Madera / Tierra / Agua / Fuego / Metal

El Metal controla a la Madera, cortándola. 
Las herramientas metálicas cortan y dan forma a la madera.
La Madera controla a la Tierra, absorbiendo sus nutrientes. 
Las raíces de los árboles estabilizan y penetran el suelo.
La Tierra controla al Agua, canalizándola y conteniendo su avance. 
Los diques y las formaciones de suelo pueden bloquear o redirigir el flujo de agua.
El Agua controla al Fuego, apagándolo. 
Grandes cantidades de agua pueden extinguir las llamas.
El fuego controla el metal. 
El calor intenso funde y transforma el metal.

El Wu Xing simboliza la armonía y el movimiento naturales y enfatiza el equilibrio necesario para todos los fenómenos. Los eruditos antiguos creían que violar sus principios (como obstruir el flujo del agua) acarreaba consecuencias divinas y naturales, lo que demostraba la necesidad de alinearse con las leyes de la naturaleza. La filosofía enseña que el equilibrio de los elementos es crucial para la salud y el bienestar, y en este caso, para la salud y el bienestar del baterista. Siguiendo el consejo del maestro y amigo Gustavo Meli, aplicamos su filosofía al drumming:
Bombo (Madera): Constituye el elemento clave en nuestros principios como ejecutantes, siendo el primer componente que destaca su calidad sobre los componentes (recordar el éxito de su actividad independiente al resto durante las primeras coordinaciones). En estilos derivados del rock, funciona como la fuerza impulsora (motor) del ritmo teniendo importante compromiso en la musicalidad de un groove. Pensar en términos de anclaje, firmeza, fuidez, y sostén que debe poseer para evitar que los golpes suenen fuera de lugar o inconsistentes en sonido…

Hi hat (Fuego): La función del hi-hat (o charles) es conducir un ritmo (ejecución con la mano), marcarlo o complementarlo (pie) actuando como un metrónomo para uno y el resto de la banda, brinda grandes posibilidades de expresar matices mediante acentos, aperturas y cierres. El hi hat “pisado” establece una marca distintiva en el groove con la incorporación de negras, corcheas, up beats (o claves), y su complemento con el bombo, establece el pilar de toda nuestra actividad superior. Sin una actividad consistente y elástica de las extremidades inferiores, no hay consistencia y elasticidad en las superiores…

Ride (Tierra): La función del ride es establecer una referencia constante (igual que el hi hat) para sostener el ritmo de la composición, o diferenciar una sección musical de otra, en jazz o en algunos pasajes latinos representa el "corazón" del ritmo. En la mayoría de las interpretaciones actuales podemos observar una actividad de 3 vías (conducción + bombo + tambor), y esta condición restringe las posibilidades de expresión. Un buen concepto de conducción debe incluir su complemento con el hi hat (4 vías), hace poco escuché a Gregg Bissonette decir que la presencia del hi hat junto al ride, es un arte que está perdiendo su vigencia…

Tambor (Metal): La función del tambor es marcar el ritmo (2° y 4° tiempo), complementar el pasaje musical con acentos, motivos rítmicos o frases sobre distintos lugares del compás, o mantener una acción líder “ruleante” (Steve Gadd en “50 ways to leave a lover” de Paul Simon). Su accionar individual determina su accionar combinado con las voces restantes, sin control en estilos como jazz o “latin” donde tiene una mayor participación “solista”, nuestro producto puede resultar un auténtico fiasco…

Voz (Agua): En nuestra práctica diaria nos negamos a contar en voz alta porque no representa una tarea sencilla. Nuestra voz debe ser la quinta extremidad (5th limb) presente durante nuestra práctica porque representa el único parámetro disponible para ubicarnos exactamente en el lugar correspondiente. Contamos subdivisiones, tiempos y compases mientras que metodologías contemporáneas indican cantar los pulsos, o patrones y melodías. El uso de nuestra voz no es equivalente a vociferar a gritos porque sólo producirá que nuestra energía se agote rápidamente, la acción vocal en forma relajada marca el inicio de las acciones distendidas. Uno de los conceptos fundamentales del “New Breed” es “cantar” el pulso junto a nuestro movimiento constante con objeto de establecer y equilibrar nuestra interpretación. La coordinación a cinco voces en nuestro estudio completa el ciclo de nuestra interpretación.

Esto es todo (por ahora). Hay mucho más que aprender, entender e investigar donde la constancia va mostrando el progreso. La intención de mi mensaje es procurar ver un poco más allá del set (lo invisible del drumming) con consejos que permitan subsanar dificultades en nuestra labor: Para momentos de asimilación, de construcción, de definición, de búsqueda, de transición, antes de subir al escenario, etc.

Agradezco enormemente a la IA por ayudarme a darle forma al posteo, y la yerba Verde Flor por acompañar el momento de la escritura (ahora de viejo tomo con “burrito”), para quienes indagan en la filosofía de Gary Chester entenderán aún más las palabras del “tanito” mafioso…

¡Con el mejor de los Rolls!