
Años atrás en la desaparecida revista “Drum Tips” (directora Iris Etcheverry), leí un excelente artículo del maestro Joe Santoro titulado “Armando la caja de herramientas”. En dicha entrega, Santoro explica la importancia de realizar ejercicios específicos y para resaltar su valor, realiza un paralelismo con el oficio de carpintería: Cada carpintero tiene herramientas básicas (martillo, serrucho, formón) con las que pueden realizar un buen trabajo, pero hay otros carpinteros que con mismas herramientas, otras máquinas y organización, pueden realizar el mismo trabajo en forma más rápida y efectiva. También tuve la bendición de participar en uno de los seminarios del Berklee College of Music realizados en Buenos Aires dónde el maestro Fernando Martínez habló del valor de incorporar ejercitaciones de rutina en nuestra formación musical. Las rutinas diarias nos preparan física y mentalmente para encarar lo que tenemos por delante.
Según mi criterio, predominan dos categorías en ejercitaciones de rutina. La primera conocida como Warm Up (calentar, preparar, entrar en movimiento), requiere de situaciones fáciles de memorizar porque el objetivo es la preparación muscular de nuestras extremidades. La segunda categoría comprende los denominados Work Out (entrenamiento, adiestramiento, training) que exigen mayor compromiso mental y físico dado que son diseñados para la integración específica de contenidos, su objetivo es establecer la comunicación ágil entre los agentes de pensamiento y movimiento. Nuestra labor demanda ser consistentes en golpes simples, dobles, triples y cuádruples...
