
Baterista sumamente versátil que trabajó con Maynard Ferguson, David Lee Roth, Santana, y actualmente con Ringo Starr All Stars Band. Destaca por por interpretar distintos estilos (rock, jazz, pop, be bop, latin) y por su trabajo tanto en estudio como en giras internacionales. Entrevista realizada por mí en una de sus visitas a nuestro país, publicada en la revista Music Shop, publicada en año 2.000 en su número 53.
¿Podrías explicarnos la importancia de estudiar rudimentos para un baterista?
“Cuando era más joven, los bateristas que me gustaban eran Buddy Rich, Louie Bellson, Tony Williams, Billy Cobham, todos con una gran técnica, tocando con verdadera pasión. En la secundaria trabajé con varios métodos de tambor y hacíamos competencias entre los bateristas de las escuelas, y los jueces eran los grandes tamborileros de las orquestas sinfónicas. Tocábamos los ejercicios y decían: 8 puntos en rolls, 6 en paradiddle, 9 en flam taps, etc. También tocábamos obras con pasajes realmente difíciles. Ya un poco más grande, comprendí que todo aquello fue una gran escuela para mí. Es bueno tener técnica, pero lo más importante es saber utilizarla. Lo mejor que hay es tener dominio de los silencios, del espacio. Soy un gran fanático de The Beatles, Rolling Stones, Led Zeppelin, The Eagles, todos ellos con bateristas realmente sencillos. Considero que, más importante que la técnica, tocar fills o solos rápidos es hacer que la gente baile. Sin ofender a nadie, la batería es el único instrumento que hace bailar. Sin ir más lejos, ¿qué ocurre en África? La gente baila y canta al compás de los tambores. Para mí, lo mejor que puede ocurrir es que cuando toco, la gente se ponga a bailar”.
¿Entonces hay que conseguir un balance entre técnica y feeling?
“Amo tocar cosas con rudimentos, tocar jazz, y cuando estoy tocando en una escuela música de Glenn Miller, por ejemplo, los padres exclaman “Ohhhh”, mientras los chicos se duermen (risas). A ellos les gustan cosas como Aerosmith o Van Halen: se mueren todos, todos bailan, todos se divierten, y ese es el sentido de la música para mí. Lo más importante es tocar en función de la banda; lo mismo ocurre con las letras. El vocalista no puede estar cantando con un fill por toda la batería. Hay que saber respetar el espacio y el tiempo de cada uno. Escuchar el fill de Ringo en “Drive My Car” (Rubber Soul) durante las letras es fantástico: ocupa el lugar correspondiente sin molestar a nadie. En síntesis, la técnica es importante, pero hay que saber cuándo usarla y cuándo no hacerlo”.
¿Qué concepto utilizás para el doble pedal?
“Hace mucho que toco doble pedal, pero como recién hablamos, todo tiene que ser usado en el momento justo. Podés escuchar que muchos dicen: “compré uno para Navidad” (risas), y como es un juguete nuevo lo utilizan todo el tiempo. Imaginá tocar “Honky Tonk Women” (lo canta): Cum, pa, cum, cum pa, tucutucutucu (risas), sinceramente suena horrible. Si viste mi video “Private Lesson”, explico que cuando tengo que tocar por largos períodos comienzo con mi pierna izquierda, ya que está acostumbrada a tocar el hi-hat. Cuando hay frases cortas (4 semicorcheas), comienzo con la derecha porque está acostumbrada a tocar dos corcheas con el bombo, agregando las notas restantes con la izquierda; es mucho más fácil. También me gusta desarrollar frases con el pedal izquierdo junto al hi-hat. Pueden armarse ideas muy interesantes”.
¿Qué podrías hablarnos sobre la lectura musical?
“Es muy importante. He trabajado con un montón de bandas sonoras de películas, shows en televisión, jingles, etc.; y para hacer esas cosas tenés que leer, y leer bien. Leer a distintas velocidades, con cambios de tiempo, diferentes métricas y dinámicas, es necesario si querés ser músico de sesión. Algunos no necesitan leer para demostrar lo que son. Buddy Rich no leía, Dennis Chambers tampoco lee, y no podemos decir que no tocan (risas). Para mí, la lectura me ayudó muchísimo, pero si querés trabajar en los estudios, es absolutamente necesario”.
Sabemos que te gustan los ritmos latinos y que has estudiado con José Luis “Changuito” Quintana. ¿Podés contarnos la experiencia?
“Seguro. No hablo español y Changuito no habla inglés, así que nos entendíamos muy bien (risas). Afortunadamente contábamos con Michito Sánchez como traductor, gran percusionista y amigo. Changuito es muy severo como profesor; es popular su mal carácter. Él te pasa los patterns y vos decís: “Ok, lo estudio en casa”, y él te dice: “No, ahora”… Y uno comienza a transpirar porque no salen las cosas (risas). Es un excelente maestro; me ayudó un montón a comprender la esencia de la música cubana”.
La siguiente pregunta es un poco personal. Creo que el solo que tocaste en el disco de Brandom Fields “The Other Side of the History” es uno de los mejores que escuché. ¿Podrías contarnos cuáles son las ideas que te inspiraron?
“Muy agradecido por el reconocimiento. Cuando me mudé a Los Ángeles fui a visitar a mi baterista favorito, que es Vinnie Colaiuta. Él es increíble, puede tocar todos los estilos bien: rock, pop, jazz, latin, bebop, y todo lo que se propone lo hace bien. En el tema que mencionaste, “Brain Dance”, tomé muchas cosas de Vinnie y de mis bateristas favoritos. La introducción es en el estilo de Alex Acuña; tomé cosas de Terry Bozzio, de Tony Williams. De Vinnie y Terry tomé los quintillos de corcheas que tocaron en “The Black Page” con Frank Zappa, una de las piezas más difíciles que escuché, llena de polirritmias y valores irregulares. Traté de combinar todo y el resultado está a la vista”.
¿Qué rescatás de cada estilo en el que estuviste involucrado?
“Acabo de editar un nuevo trabajo solista, “Submarine”, grabado en el estudio de Steve Vai (www.favorednations.com), y lo mejor que sucedió es que Steve dijera: “Tocá lo que quieras”. En cualquier otro sello tendría que haber hecho un álbum completo de rock, pop, fusión o lo que fuere. Mi estilo favorito es el pop-rock. En el disco canto tres canciones, toco trompeta en “No hay parqueo”. En otro tema toco tablas porque las estudié un tiempo. Me encanta tocar shuffle estilo Texas (4 en bombo), y el tema que toco con Steve está en 7/8, de todo un poco. Casi todo lo grabé con la Mapex Orion, pero en algunos temas grabé con la más económica, la V Series. Siempre trato de aprender de todos los estilos: música étnica, afrocubana, de los bateristas de rock y jazz, de la cultura africana. Amo todos los estilos y a quienes los ejecutan. Stewart Copeland es increíble porque combinó inteligentemente el rock con el reggae y el ska. Otro es Santana: es mexicano y puso toda la fuerza de la música latina en el rock. Tony Williams es la fusión perfecta en el jazz porque tomó el bebop de Miles Davis, combinándolo con Jimi Hendrix, y de ahí salió “Lifetime”. En fin, toda la música es realmente excitante”.
