El groove...

 

El groove es una de esas cosas que todos sienten, pero que cuesta explicar con palabras. En la batería, es, básicamente, la forma en que uno hace que el ritmo “camine”, que se sienta natural y que invite al cuerpo a moverse. Algunos sinónimos que suelen usarse son fluidez (cuando el ritmo fluye de manera natural), flow (muy común, incluso en castellano), cadencia (la manera en que el ritmo se desarrolla), “ritmo con onda” (en un registro más informal) o, según el contexto musical, términos como swing, “sabor” o pocket. Dos bateristas pueden tocar exactamente el mismo ritmo, pero uno sonar plano y el otro “tener groove”. La diferencia suele estar en micro variaciones del tiempo (ligeramente adelante o atrás del beat), en las dinámicas (notas más fuertes o más suaves) o en la articulación (la forma en que se golpea cada elemento). También es común caer en el error de pensar que más notas equivalen a un mejor groove. Como vemos, ninguna palabra puede reemplazar por completo. Podría decirse que el groove es una mezcla de fluidez, intención y pulso que hace que la música cobre vida. (Igual que mi perrito Groove, hace que la casa cobre vida)...

Émile Jacques - Dalcroze (1865 - 1950)

Investigando sobre las raíces del ritmo, hace algunos años me encontré con Émile Jaques-Dalcroze, a quien la historia reconoce como el primer educador en colocar al ritmo como elemento central del aprendizaje musical. A comienzos del siglo XX, desarrolló la euritmia (Eurhythmics), un método pedagógico revolucionario que propone aprender la música a través del cuerpo. Este enfoque sostiene que el ritmo se incorpora primero de forma física, no intelectual. En este sentido, Steve Gadd representa muy bien el concepto: evita tocar de manera mecánica y, en cambio, conecta profundamente su cuerpo con el ritmo. En una definición del autor, encontré la idea que estaba buscando. Desde entonces, para mí el groove es una instancia musical en la que todos los elementos que la componen están en perfecta armonía.

A mí me sirve. Espero que a vos también.

Groove custodia el DdC...

Novedades en el blog.

A partir de Abril ‘26, parte de las nuevas descargas disponibles en este blog dejarán de ser gratuitas. Durante mucho tiempo, este espacio fue sostenido desde la vocación, el compromiso y las ganas genuinas de compartir. Cada artículo, reflexión o aporte nacieron con la intención de acompañar procesos, brindar herramientas y generar una mirada transparente sobre el aprendizaje de la batería. Sin embargo, los tiempos cambian, y también las formas de valorar el trabajo. Crear contenido de calidad, pensado, probado y desarrollado desde la experiencia, requiere tiempo, energía y dedicación constante.

Por eso, a partir de ahora, empezamos un paso hacia adelante con un modelo basado en la colaboración nacional y popular. No como barrera, sino como forma de sostener y seguir mejorando lo que se ofrece. Mi idea no es dejar de compartir, sino hacerlo de una manera más equilibrada, donde quienes encuentren valor en este contenido puedan acompañar la continuidad. Si este espacio te aportó, te ayudó o te hizo ver la batería desde otro lugar, puedes ser parte de este sostén. Tu colaboración no solo permite que este proyecto siga creciendo, sino que también abre la puerta a nuevos contenidos, más profundos, más cuidados y comprometidos. Valorar el contenido también es una forma de respetar el trabajo que hay detrás. Construir una comunidad consciente implica, entre otras cosas, entender que lo que suma, merece ser sostenido.

Pasará un gorra...

Las colaboraciones son por transferencia a las cuentas mencionadas en los posteos, enviando el comprobante de pago a mi Whatsapp, arreglamos el envío de tu conveniencia.

Dao drumming según el DdC...

El Dao Drumming es una práctica que integra ritmo, movimiento y conciencia corporal desde una mirada inspirada en la filosofía oriental. Como resultado de mi investigación, su esencia se nutre del Dao (Tao) como principio de armonía universal, donde todo fluye en equilibrio dinámico. En este enfoque, el cuerpo se convierte en instrumento y canal, permitiendo que el ritmo no solo se escuche, sino que también se habite.
Esta disciplina encuentra un fuerte vínculo con el Tai Chi, especialmente en su búsqueda de fluidez, presencia y conexión entre respiración y movimiento. Al igual que en el Tai Chi, cada gesto en el Dao Drumming surge de la relajación activa y la coordinación interna, evitando la rigidez y promoviendo un estado de atención plena.


Asimismo, el Dao Drumming se inspira en el concepto de Wu Xing (los cinco elementos: madera, fuego, tierra, metal y agua), entendiendo el ritmo como una manifestación de estos ciclos naturales. Cada patrón rítmico y cada dinámica corporal pueden asociarse a cualidades específicas de los elementos, generando una experiencia integral que conecta lo físico, lo emocional y lo energético.
De este modo, el Dao Drumming no es solo una práctica musical o corporal, sino un camino de exploración interna, donde el ritmo se transforma en un puente entre la naturaleza, el cuerpo y la conciencia.


Boleadoras Grooveras (Drumming extremo para bateristas gauchitos).

 

La presente ejercitación propone un cruce entre lo tradicional y lo contemporáneo para trasladarlo a un lenguaje moderno basado en la superposición métrica. Construida sobre la polirritmia 4 contra 3, conviven dos pulsos simultáneos que generan tensión constante entre estabilidad y desplazamiento. Esta dualidad no debe ser percibida como un conflicto, sino como un diálogo: mientras una estructura sostiene el flujo, la otra lo desafía, creando un groove dinámico, cambiante y orgánico. El resultado es una textura que oscila entre lo hipnótico y lo terrenal, combinando precisión técnica con una fuerte impronta expresiva. La intención es que no solo represente un ejercicio de coordinación, sino una exploración sonora donde tradición y modernidad se entrelazan, invitando a escuchar y sentir el pulso desde dos dimensiones simultáneas.

Por eso, en el sondeo de una ejercitación acorde a mis intereses procurando un balance entre Horacio “El Negro” Hernández con su inamovible clave en pie izquierdo, mi experiencia estudiando el “New Breed II” y otras influencias, “descubrí” que la incorporación de la polírritmia sobre este escenario “folklórico”, representa un auténtico desafío en materia de concentración, interpretación y relación con el instrumento. En este plano buscamos el "groove" con una sensación rítmica fluida, integrando el tambor sobre un ostinato de ride, bombo y hi hat para crear patrones únicos con musicalidad. Reservado para estudiantes disciplinados, pacientes y entusiastas, “Boleadoras Grooveras” exige el ajuste micrométrico de nuestras capacidades cuyos resultados son siempre positivos. El abordaje sobre este tema es similar a la tarea de un equilibrista que al caminar por la cuerda, necesita saber absolutamente todo sobre altura, espacio y dimensión para no trastabillar en nuestra labor…