
Baterista y educador estadounidense con una destacada trayectoria en la enseñanza del latin drumming. Es conocido por su enfoque en la técnica, la musicalidad y la lectura rítmica. Sus conceptos son estudiados por músicos de todo el mundo a través de sus métodos y publicaciones en las revistas especializadas más importantes (Modern Drummer; Stick It). Comparte escenarios con Vinnie Colaiuta, Steve Smith y Jojo Mayer, por nombrar algunos. Organiza los seminarios “Drummer’s Intensive Day” y lidera su propia banda, Phil Maturano Quartet, que nos visitará en febrero. Este es un resumen del encuentro que mantuvimos con Phil en su casa familiar de Lomas de Zamora, donde la pasamos muy bien. Entrevista realizada por mí para el portal informático Drumsweb! (2009)
¿Cómo comenzó todo?
"Todo mi entorno familiar siempre estuvo rodeado de música; mis padres y un tío baterista hicieron que haya sido un proceso natural en mí. La atmósfera, con temas de los grandes del jazz, ayudó a descubrir la pasión por la música. A los 13 años comencé a estudiar los rudimentos en la banda de marcha de la escuela (Junior High School), y como ya tenía batería en mi casa, nos divertíamos muchísimo con los amigos del barrio tocando rock y funk".
¿Quiénes fueron tus maestros?
"Mi primer profesor fue Roy McCurdy, a quien vi por primera vez tocar con el flautista Sam Most. Quedé realmente impresionado por su toque en la batería, comenzando a seguirlo por todos lados para que me enseñe. Bajo su guía, Roy me educó en el lenguaje artístico del jazz. Tuve también maestros como Murray Spivack y Roy Burns, y a los 20 años ingresé al PIT (Percussion Institute of Technology), siendo una experiencia increíble en aquellos años. Al graduarme, Steve Houghton, que ocupaba el cargo de Dean of Curriculum (jefe de cátedra), me ofreció enseñar a jóvenes principiantes en los cursos de verano (Summer Camp). Gracias a mi desempeño, llegó la oportunidad de sumarme al staff docente del PIT, tarea que realicé por espacio de 10 años".
¿Y fuera del PIT qué ocurría?
"Antes de graduarme, deambulaba por locales de Los Angeles para escuchar las orquestas de salsa. Comencé a tocar en algunos combos que, si bien no eran muy profesionales, son experiencias que sirven para crecer. Son pasos chicos que a la vez son gigantes, y eso alcanzó para que mi nombre comience a sonar en el circuito de LA. Tuve el placer de tocar y grabar con artistas de la talla de Sam Most, Emil Richards, Scott Henderson, Luis Conte, Freddie Ravel, Yuri Goloubev & Russian Jazz Quartet, Hugomigo, Louis Clark, Mare Lennon, Leisinger, Maynard Ferguson, Billy Child, Clair Fischer, Strunz and Farah, Barry Manilow, Abe Laboriel, Sandro Albert, Bob Shepard, Donald Harrison, Conte Condole, Don Menza, The Don Menza Big Band y Ray Blue".
Tus libros son espectaculares… ¿Cómo nacen en la mente de PM?
"Gracias. Al comenzar a dar clases, Joe Porcaro (padre de Jeff) me ayudó muchísimo dentro del PIT, dado que pasé de dar alguna clase a tener horas de cátedra cinco días a la semana. Trabajando en los ensambles de big band, talleres de lectura o en la instrucción personal, observé que muchos chicos tenían dificultades para interpretar figuras básicas. Entonces, con una máquina de ritmos, preparé unos ejercicios muy simples grabándolos en cassette. Hice una, dos, tres cintas y los pedidos de los alumnos fueron creciendo, con resultados posteriores más que satisfactorios. Así comenzó a gestarse “Working the Inner Clock”, una herramienta eficaz en la integración del baterista con la música. En el circuito de LA observé que muchos bateristas podían tocar los patrones de música latina en general (brasileño, afro-cubano, colombiano, etc.); pero faltaba el condimento más importante: el sabor. Entonces, me propuse escribir un material que ayude a comprender el tema. Luis Conte fue la persona que más me influenció y Efraín Toro (todo un entendido) también me ayudó mucho en la realización. “Latin Soloing for the Drumset” es un trabajo para conocer la estrecha relación existente entre los ritmos binarios y ternarios dentro del género. El tumbao del bombo que se tocaba en una época en salsa es muy parecido a patrones de chacarera… Llevó 10 años escribirlo: investigaciones, charlas con gente de musicología de la UCLA y otras universidades, estudiar la música africana… Sangre y sudor".
¿Cómo se complementa el DVD “Afro Cuban Drumming” a los libros?
"Si hubiese podido editar el libro como yo quería, sería gigante… (risas). Al reducir el contenido, muchos temas quedaron afuera, por ejemplo: conocer las partes que integran la percusión, los ritmos de las congas, bongó, campanas, etc. Esto no podría haberlo logrado sin la ayuda incondicional de Roland Peil, Alfredo Garrido, Renis Mendoza y Krischan Frehse. Entender el trabajo del baterista dentro del ensamble: qué tocar cuando estos músicos están presentes o no. Un capítulo especial está dedicado a la relación binario–ternario que hablábamos antes, sistema que denominé RTS – Related Time Shifting, el lenguaje “secreto” del latin drumming".
¿Qué es el Drummer’s Intensive Day?
"En mi adolescencia no teníamos un fácil acceso a los músicos para que enseñen y expliquen el arte de la batería. La idea es poder ayudar a los bateristas de todo el mundo con sus necesidades: un colegio rotativo, como un intercambio baterístico cultural. Hemos estado en Londres, Alemania, EE. UU., junto a Pat Petrillo, Clayton Cameron, Cliff Almond, Pete Lockett"...
¿Qué orientación le dan al seminario?
"Dura de 6 a 8 horas, tiempo suficiente para ver mucho. En una clínica sube un tipo, toca dos horas, responde algunas preguntas y se va. Nosotros tratamos de que el oyente toque y nos comunique cuáles son sus problemáticas e intereses. La gente que me acompaña son docentes muy experimentados, capaces de darse cuenta, con solo escuchar 10 minutos, de lo que el alumno tiene que estudiar por los próximos seis meses".
¿Proyectos de PM?
"Me encuentro trabajando en la segunda parte de “Working the Inner Clock”, que saldrá en DVD. Sería un sueño realizar el Drummer’s Intensive Day en Argentina, ya que la mitad de mi corazón pertenece aquí, donde noto una pasión y amor por la batería realmente conmovedores. La pasaremos muy bien, seguramente… Lo real es que en febrero nos presentaremos con mi banda Phil Maturano Quartet junto a Matthew Fries (piano), Phil Palombi (bajo) y Alejandro Demogli (guitarra). Los días 12 y 13 en Thelonious; el 14 en Jazz & Pop; el 15 en Ciudad Vieja (La Plata); terminando el 16 con otro show en Jazz & Pop".
